Las apariciones decisivas de Vinícius en un día sin Mbappé, provocando dos penaltis que materializó con calidad, y la pegada del Real Madrid, que duerme líder tras su octavo triunfo liguero consecutivo, endosaron a Pellegrino Matarazzo su primera derrota en su décimo partido a los mandos de una Real Sociedad que rebajó su nivel por cansancio (4-1).
Un Real Madrid más fresco que aumenta su confianza. Con un físico remozado gracias a dos semanas liberadas de partidos que impuso ante una Real Sociedad que llegaba tras el gran desgaste copero. Los esfuerzos de San Mamés pasaron factura en el Bernabéu para que se frenase el 'efecto Matarazzo'.
También la pegada madridista, sin su gran referente Mbappé, pero mandando dentro de la portería sus tres disparos del primer acto y cerrando el duelo con cuatro goles en cinco remates a puerta.
A tres días del regreso a Da Luz y de una eliminatoria que marcará la temporada del Real Madrid, ante el Benfica de Jose Mourinho, Arbeloa no forzó la rodilla de Mbappé. Su fe en Gonzalo quedó nuevamente demostrada y éste, ubicarlo en su zona natural, en punta de ataque, encontró una rápida recompensa.
A los cinco minutos, como respuesta a una falta de Oyarzabal cercana al poste, llegó el primer golpe. Con papel estelar para Trent, que se ganó el primer aplauso del Bernabéu por su precisión en el pase. El primero de una lista repleta de finura, presentó a Gonzalo la oportunidad de saborear la sensación de marcar en el Bernabéu. De primeras, desviando ligeramente el esférico, cruzado, donde Remiro nunca podía llegar.
La sensación de vacío ante la ausencia de Mbappé mermaba de golpe y la calma se apoderó de una grada donde hace días se instalaba la tempestad. Ayudó la personalidad de un Real Madrid que aumentó su criterio, con ideas más claras.
Ni un grave error de Huijsen alteró el escenario. Un partido más lejos del nivel que mostró a su llegada. Midiendo mal dentro de su área, lanzándose con riesgo y derribando con claridad a Wesley. El regalo no lo desaprovechaba un especialista en los penaltis como Oyarzabal.
Apenas tardó cuatro minutos, entre el 21 del empate y el 25 del 2-1, en volver a inclinar el partido hacia su lado el Real Madrid. Para ello apareció la imagen desequilibrante de Vinícius. Recortó en seco a Aramburu y el defensa de la Real barrió abajo con la suficiente intensidad para el colegiado como para señalar la pena máxima. Sin Kylian, el brasileño asumió la responsabilidad del lanzamiento. Con calma. Con carrera corta y 'paradiña'. Con calidad a la red.
A la Real Sociedad se le acumularon los problemas desde una debilidad defensiva que castigó con máxima precisión su rival. Cada llegada, un gol. El tercero en la escenificación de la alegría de Fede Valverde por volver a jugar en su demarcación. Un golpeo al borde del área con el 8 de Kroos a la espalda al puro estilo del alemán. Un 'pase' a una escuadra tras la visión de Camavinga a la ruptura de Carreras.
El desgaste de Copa provocó rotaciones de Matarazzo y la añoranza a la energía de Turrientes en el centro del campo, donde se impuso el físico de Tchouaméni, y la magia del gran momento de Guedes. Cuando entró, tras el descanso, todo estaba sentenciado. Lo había podido hacer Gonzalo en el añadido, con todo para marcar en carrera adentrándose en área chica, perdonando de zurda el buen servicio de Fede Valverde.
Y lo hizo Vinícius inventándose otro penalti nada más arrancar el segundo acto. Los mismos protagonistas, un nuevo regate. El túnel del brasileño superó a Aramburu, que cuando reaccionó ya era tarde. También protestado por la forma de la caída y bien ejecutado por el brasileño como el primero. En esta ocasión con disparo seco cruzado.
La escalada liguera de la Real Sociedad se daba una pausa cuando avistaba puestos europeos y el Real Madrid, con el triunfo en el bolsillo, pensó en la Liga de Campeones. Se presentó la oportunidad para Arbeloa de dar minutos a Carvajal, media hora en el mejor día de Trent, y el bajón de intensidad presentó la oportunidad, desaprovechada, de estrechar el marcador.
Jon Martín perdonaba de cabeza. En un error de Carvajal, con un mal despeje, Courtois dejaba su parada brillante de cada día, ante Aihen. Y a Oskarsson se le anuló un tanto por fuera de juego.
La segunda parte se hizo larga para todos salvo para los que buscaron más goles. Se quedaron con las ganas Gonzalo, que acarició el doblete pero lo impidió bajo palos Jon, y Vinícius con un triplete anulado por posición ilegal en su remate a una falta lateral de Güler.
¿Porqué pasan esas cosas que favorecen al Real Madrid? 1.º porque Florentino dijo que iban a quitar el VAR aludiendo a que el Madrid el año pasado perdió la Liga por decisiones del VAR, es decir: Si el VAR aplica justicia ¡Que para eso se puso! y anula penaltis por piscinazos, que no lo son o anula goles por faltas previas o por fuera de juego ¡Fastidiaban al Madrid porque no gana la Liga! Es decir Florentino reconocía que ellos las ganaban por decisiones injustas ¡Y luego habla de Negreira!. Hay que saber cosas, antes el VAR lo llevaba Mediapro, que de hecho ¡Que cosas! cuando hay una polémica con las líneas del VAR o el videoarbitraje, la responsabilidad sigue recayendo en Mediapro y todos sabemos la relación que tiene con A3, de hecho era dueña de la Sexta y después A3 la compró y fueron accionistas y con ella siguen realizando programas. Mediapro junto a Movistar llevaban el Real Madrid TV y sabemos que Mega es de A3 ¿Y donde hacen el Chiringuito? Y el Real Madrid y sus socios (Emirates, Adidas, entre otros) son los principales “clientes” de A3. Mediapro dejó de ser el productor audiovisual de los partidos de LALIGA en abril de 2025, puesto ocupado por HBS. Y ¿Tiene alguna relación HBS con el Real Madrid? pues si, porque es propiedad de Infront Sports & Media, que esta pertenece al grupo chino Wanda Group y su dueño Wang Jianlin ha mantenido y mantiene relaciones comerciales con Florentino Pérez a través de ACS para proyectos comunes. ¡La pescadilla se muerde la cola!.