La decimotercera jornada de la Liga Juvenil Preferente ha dejado un nuevo episodio de violencia en el fútbol menorquín en la mañana de este domingo. El campo de fútbol de Sant Bartomeu ha sido el escenario de una agresión que esta vez no se ha producido en el terreno de juego, sino en la grada.
El encuentro entre CE Ferreries y Atlético Villacarlos transcurría con normalidad, con empate a cero en el marcador, hasta que el colegiado Pedro Rodríguez fue alertado por un incidente originado en la grada tras una falta no pitada. En ese mismo instante, tal y como se aprecia en las imágenes, detiene el encuentro y se dirige hacia la zona donde existe el conflicto.
Bronca
Según varios testigos, un jugador del Villacarlos no incluido en la convocatoria llevaba todo el partido profiriendo varios insultos hacia el árbitro y varios jugadores del equipo local. En el minuto 50, justo después de que no se señalara esa supuesta falta, el joven la volvió a tomar con el árbitro.
En ese momento, un aficionado del Ferreries y abuelo de uno de los jugadores del conjunto azulgrana, harto de tantos improperios, le llamó la atención para recriminarle su comportamiento. El joven aludido respondió a la reprimenda con aún más insultos, esta vez dirigidos hacia el hombre.
Acto seguido, ambos protagonistas se levantaron de sus asientos. Según los testimonios, el joven del Villacarlos se quitó la sudadera y bajó enérgicamente hasta la zona en la que estaba el aficionado del Ferreries. El hombre avanzó un poco más, se encaró con el jugador no convocado y este último actuó propinándole un puñetazo en la cara, tal y como se ve en las imágenes.
El aficionado del Ferreries cayó al suelo tras la agresión, por lo que el joven del Villacarlos aprovechó para pegarle un par de puñetazos más hasta que tanto sus compañeros de equipo como los jugadores del combinado local y otros aficionados en la grada llegaron a separarles.
La situación requirió la intervención de la Policía Local de Ferreries, que se personó inmediatamente en las instalaciones. Al asegurar los agentes que no podían garantizar la seguridad de los allí presentes, sumado a la voluntad de los jugadores del CE Ferreries de no seguir jugando, el árbitro procedió a la suspensión del choque.
Hay personas que les gusta provocar en la calle y otras por redes sociales