La enésima suspensión de un partido del CE Mercadal dejó al equipo sin poder competir en Lloseta contra un rival directo. No obstante, este domingo (13.30h) se espera que la Semana Santa ampliada del equipo rojiblanco finalice con la disputa de un encuentro en Sant Martí ante otro equipo en la misma lucha que los rojiblancos: el Inter Ibiza.
Separados por un solo punto —el Mercadal tiene dos partidos menos—, la victoria es de suma importancia para ambos. Con la cuarta plaza a solo seis puntos de distancia, el conjunto de Lluís Vidal afronta la jornada dominical con la importante baja de Luke Naylor en defensa, quien se lesionó solo en un mal giro en el entrenamiento del viernes. «Estaba entrando en la recta final de la recuperación de su lesión de rodilla y ha recaído. La verdad es que estamos con un mínimo de jugadores ya alarmante», se lamenta el entrenador mahonés, incrédulo ante la situación en la enermería.
Ritmo cortado
«Está claro que estos parones nos están salpicando y perjudicando enormemente. Y con las bajas por lesión que estamos teniendo, pues está siendo una segunda vuelta realmente muy complicada», reincide Vidal.
Con ganas de «competir hasta el final», el técnico local espera un Inter Ibiza «muy intenso, con mucho juego directo y segundas jugadas». «Es un equipo que en estos momentos está con mucha moral, que está muy metido en el campeonato y que se ha ido arriba. Es muy difícil de combatir», alaba Vidal sobre el combinado de su homólogo argentino Carlos Fourcade, también fundador del club y que acumula siete partidos consecutivos sin conocer la derrota.
«Nosotros sabemos que tenemos que evitar en la medida de lo posible ese juego directo y manejar bien el balón para poder tener nuestras opciones. A ver si podemos ponerlo en práctica y, por lo tanto, ser los dominadores del partido», sentencia Lluís Vidal.