El descenso terminó por engullir a Girona y Mallorca en una última jornada cargada de tensión, cuentas imposibles y reacciones tardías. El conjunto catalán consumó su caída después de encadenar ocho jornadas sin ganar, un desplome sostenido que lo dejó sin margen de reacción pese al empate final ante el Elche en Montilivi (1-1). Apenas cuatro puntos de los últimos 24 posibles y sólo tres victorias en las últimas 18 fechas resumen el derrumbe de un equipo que se fue apagando poco a poco en el tramo decisivo del campeonato.
Tampoco le alcanzó al Mallorca, condenado por las derrotas consecutivas ante Getafe y Levante, dos golpes que hicieron inútil el triunfo final frente al Oviedo (3-0). El equipo balear regresa a Segunda División cinco años después, incapaz de encontrar regularidad en el momento más delicado del curso.
En el lado opuesto apareció el Elche, uno de los grandes vencedores de la pelea por la permanencia. El empate en Montilivi confirmó la salvación del conjunto ilicitano, impulsado por una reacción firme en el último tramo de la temporada. Cinco victorias y dos empates en las últimas diez jornadas explican la supervivencia de un equipo que llegó a enlazar tres triunfos consecutivos entre abril y mayo para salir del abismo.
También respiró el Levante, que certificó su continuidad en Primera pese a caer ante el Betis (2-1). El conjunto valenciano había salido del descenso la jornada anterior y encontró en Carlos Espí a su gran referencia ofensiva. El delantero volvió a marcar y suma ya diez goles en los últimos doce encuentros ligueros.
Más arriba, el Celta aseguró su presencia en la próxima Liga Europa gracias a dos goles decisivos de Ilaix Moriba. El centrocampista marcó tanto en Mestalla ante el Valencia como este sábado frente al Sevilla en Balaídos, convirtiendo sus únicos dos tantos ligueros en seis puntos fundamentales para el equipo gallego.
El Getafe, por su parte, regresará a competición europea seis años después. Un gol de Luis Milla frente a Osasuna selló el billete continental de un conjunto azulón que disputará la próxima edición de la Liga Conferencia y que vuelve a mirar al continente tras su última aventura europea en 2020.
La jornada también dejó despedidas simbólicas. Robert Lewandowski disputó su último partido en LaLiga con un gol ante el Valencia y cierra su etapa en España con 83 tantos y tres títulos de campeón en cuatro temporadas con el Barcelona. También dijo adiós Álvaro Arbeloa al frente del Real Madrid en el campeonato doméstico, después de firmar un balance de trece victorias, dos empates y cuatro derrotas en sus 19 encuentros dirigidos.
Mientras, la Real Sociedad continúa atrapada en la resaca de la Copa del Rey. Desde la conquista del título ante el Atlético de Madrid, el conjunto donostiarra no ha vuelto a ganar en Liga y ya acumula siete jornadas consecutivas sin conocer la victoria tras empatar este sábado ante el Espanyol.
Y en Vitoria, aunque el Alavés cayó frente al Rayo Vallecano, Toni Martínez volvió a confirmar su extraordinario momento de forma. El delantero suma nueve goles en las últimas diez jornadas y ha sido una de las piezas decisivas para asegurar la permanencia del conjunto babazorro en Primera División.