Recurriendo al tópico, hoy en Badalona hay muchísimo a ganar y muy poco a perder. Y es que en esta Liga desigual en la que los presupuestos establecen unas diferencias abismales, los modestos pierden opciones para hacer saltar la sorpresa cuando visitan los templos del baloncesto nacional.
Y no es que el DKV Joventut de Pepu Hernández esté en un estado óptimo ni que pasee un presupuesto generoso puesto que este año lo ha reducido considerablemente. Pero el nombre pesa tanto como el Pavelló Olímpic de Badalona donde el Menorca ha salido trasquilado en sus cuatro visitas anteriores sin tener opción a la sorpresa. ¿Quién sabe?, tal vez hoy sí la tenga crecido como está el equipo después de su victorioso debut frente al Blancos de Rueda Valladolid en Maó. Esa victoria fundamental le despoja de cualquier tipo de presión para encarar el choque del Olímpic de Badalona este mediodía.
Limonad, Donaldson y Radenovic, tres de los principales puntales del equipo de Paco Olmos, tendrán hoy su segunda oportunidad para hacerse notar después de su pobre actuación en la jornada inaugural. Lo tendrán complicado frente a rivales de postín. McDonald hizo daño en el Memorial José Timoner cuando se puso a jugar en serio en la pintura y esa puede ser una de las bazas de Pepu Hernández. Pero Radenovic, el mejor menorquinista durante la pretemporada, tiene que ofrecerle una buena réplica con la ayuda de Otegi y Caio Torres, la revelación del primer partido de Liga.
Y es que el Menorca Bàsquet, como dijo ayer Olmos, descarta por completo tomar como referencia el partido disputado el pasado día 22 en Maó en el que el combinado mahonés logró la victoria. Hoy será otra historia y el Joventut, tras una pretemporada aciaga y una primera derrota en San Pablo ante el Cajasol de Sevilla es consciente de que no puede fallar frente a un enemigo modesto como el Menorca.