«Como ya sabéis, Gemma Triay y yo separamos nuestros caminos. Creo que esta pareja se merecía una despedida diferente, terminando su etapa en pista y luchando por lo más alto como hemos hecho siempre. Sólo me queda respetar y aceptar que estas son situaciones que también forman parte de nuestro día a día como jugadoras profesionales». Estas eran las primeras y dolorosas palabras de Alejandra Salazar, hasta hace unas pocas semanas compañera de Triay en la pista, después que la alaiorenca anunciara que el proyecto ‘TriAzar' que tantas alegrías ha dado, ya es historia. Salazar, tras agradecer a Triay y equipo, «todo lo vivido en estos casi tres años fantásticos a nivel deportivo, manteniendo el número 1 del ranking y superando todo tipo de adversidades con mucho, sacrificio y entrega», proseguía la madrileña.
«Es un momento difícil para mí, ya que salgo de una operación para tratarme una lesión en mi codo que llevaba arrastrando desde hace años. Y es en esta situación cuando más me aferro a los valores que me ha aportado el deporte en estos más de 20 años», dijo, entre otras reflexiones y sin terminar de encajar demasiado bien Salazar que finalmente Triay se haya decidido por Marta Ortega para el futuro.
Yo creo que se ha equivocado, es cierto que los resultados no les acompañaban cuando se separaron por lesión y que la pareja se veía desgastada, pero podrían haber acabado el año juntas y Marta siempre estaría disponible para Gemma, ahora Gemma jugará con el publico en contra y con una compañera excelente, pero que no da la talla para ser números uno. Da la sensación que es un paso puente para jugar con una compañera zurda de buena pegada a corto plazo.