Verlo para creerlo en el vetusto Pavelló Municipal de Ciutadella. Poco más de un año después que finalizaran las obras de reparación y mejora de la cubierta y semanas después que el Ayuntamiento de Ciutadella anunciara la adjudicación de renovación del pavimento y el nuevo marcador electrónico, este pasado lunes y coincidiendo con las últimas precipitaciones fuertes vividas en Menorca, volvieron las goteras al ‘poli’; tanto en una parte lateral de la pista como en los vestuarios y salas del recinto deportivo.
Y es que los usuarios del polideportivo ciutadellenc– también el Avarca de Menorca de la Liga Iberdrola de voleibol– presenciaron atónitos como se reproducían las filtraciones de agua en el ‘poli’, en unas reparaciones realizadas el verano del 2024 y que consistieron en retirar la grava de los 2.400 metros cuadrados de techo y poner una lámina de asfalto aislante, con una garantía de dos décadas.
Así las cosas y para descrédito de los deportistas presentes en las instalaciones de ponent, este lunes por la tarde se volvieron a vivir episodios de goteras que afectaron el día a día de este pabellón, que lleva muchos años ya afectado por estas filtraciones, entorpeciendo continuamente la actividad diaria y creando desazón entre los centenares de usuarios de este antiguo recinto.
«Una piscina»
«Vi en vuestro diario que quieren llamar al Pavelló, Albert Torres. Podrían ponerle el nombre de piscina. Es lamentable, un pabellón viejo por todos los lados», lamentaba, entre bromas de impotencia, un usuario de hace muchos años de la instalación, incrédula tras ver que, meses después de repararse, los problemas persisten.
Y es que este enésimo capítulo de grietas llegaba un día antes que el Ayuntamiento anunciara públicamente su decisión de ponerle al ‘poli’ el nombre del ciclista internacional– oro mundial del 2025–, justo cuando el consistorio ya tiene adjudicada a la empresa Mondo Ibérica las mejoras, que incluyen la sustitución del pavimento de caucho y la instalación de una pantalla LED con marcador electrónico. Un objetivo de mejorar las condiciones de la superficie de juego y modernizar los equipos de señalización y marcador valorados en unos 130.000 euros que chocan con la realidad actual del pabellón, todavía con goteras en su interior.
Que biosport lo gestione, mira que cambio en Ferreries