Lo que empezó siendo una apasionante aventura para ambos puede acabar en divorcio. Deportivamente hablando, claro está. Porque la ausencia de Jorge Lorenzo en el Gran Premio de Brasil, donde su pupilo Maverick Viñales siguió sin encontrar las mejores vibraciones en este inicio de temporada, en el que no ha logrado sumar ni un punto en dos Grandes Premios, no ha hecho más que acelerar el rumor por el 'paddock' sobre un enfriamiento de la relación entre ambos que podría acabar con el final de esa alianza que permitía al de Roses contar con la experiencia del mallorquín como 'coach' y al balear estrenarse en esta nueva faceta, que unía a la de comentarista del Mundial de MotoGP para DAZN, con quien se estrenará esta temporada en Jerez.
Tampoco se espera, por ahora, la presencia de Lorenzo en Austin (Estados Unidos) este próximo fin de semana -sí que estuvo en Tailandia, por ejemplo-, lo que seguirá alimentando el rumor que muchos dan por fundado. Jorge ha seguido desde su residencia en Suiza el Gran Premio de Brasil, que ha dejado a Viñales como el único piloto del Tech3 KTM sin puntos en su casillero y visiblemente preocupado por sus sensaciones en este arranque de una temporada clave en su carrera, con su futuro en la cilindrada reina en suspense pendiente de su renovación u otros posibles destinos.
Preocupación
«La verdad es que no me importa lo que se diga, tengo otros problemas bastante más serios que solucionar», decía Maverick Viñales al acabar la carrera de Goiania. Tras un invierno de trabajo intenso, en el que llegó a implicarse incluso el padre de Jorge, Chicho Lorenzo, a la hora del entrenamiento en pista, el enfriamiento parece evidente y en el 'paddock' lo dan por hecho y no descartan que haya llegado a su fin, como refieren periodistas y medios especializados como Motorsport.com, que recogía unas declaraciones de Viñales antes de las carreras en las que hablaba sobre el asunto.
«No ha venido, todo sigue adelante, pero el trabajo con Jorge ha sido durante todo el invierno, de preparación. Ahora, ya durante la temporada, es más de estar trabajando con el equipo en los grandes premios y en el box», aseguraba Maverick en Brasil, aunque el paso del tiempo y la dinámica de resultados del catalán, campeón del mundo de Moto3 (2013). Los próximos días y semanas serán claves para dar luz y despejar los interrogantes sobre la relación profesional entre Lorenzo y Viñales.
Uno va de divino y el otro tiene los claves pelados. No podía ir nunca bien...