La suiza Samira Sulser fue la elegida por Bep Llorens para cerrar el cuarteto de centrales del Avarca de Menorca, con Carla Jiménez, la brasileña aún en fase de recuperación de su operación, Marcella Amaral, y Alba Koehler. Después de un año en el que con el CV Gran Canaria no tuvo regularidad como titular, en Ciutadella ha asumido galones y se ha ganado la confianza y respeto de cuerpo técnico, compañeras y afición. A sus 24 años, está llamada– con sus 1,88–, a aportar centímetros, precisión en el saque y seguridad en el bloqueo para apuntalar el muro defensivo.
¿Qué hace una central suiza como usted en el Avarca 25-26?
—Tuve varios motivos para dar el ‘sí’ al club pero uno de importante fue saber que a Ivone Martínez le gusta mucho jugar con las centrales y además, ya sabía muchas cosas del CV Ciutadella y de su estructura. Jugar con una colocadora como ella es más fácil, tiene una gran calidad y es top en España.
Barrasa, que estuvo años aquí, fue compañera suya antes.
—Así es, con ella lo hablé mucho porque estuvo siete años en Ciutadella y me dijo cosas muy bonitas del Avarca y su gente. Me encantó todo lo que me dijo y no dudé en aceptar la oferta
El doblete del Avarca y su candidatura a todo de nuevo ayudó imagino a decidirse...
—Sin duda. El club está muy ilusionado en luchar por la Liga, la Copa de la Reina y la Supercopa y eso me gusta mucho. Trabajo para ello como todo el grupo y estos objetivos me encantan.
¿El año pasado en Gran Canaria no les salió bien no?
—Tuvimos algunos problemas y fue muy diferente sí pero ya me centro únicamente en el Avarca.
¿Qué espera aportar hasta el final de curso Samira Sulser?
—Pienso que puedo dar mucha energía al equipo, mucha estabilidad y ser peligrosa para los adversarios, siempre en beneficio del grupo.
Tras lo visto ante Heidelbeg con la lesión de Hiruela, ¿piensa que todas pueden aportar?
—Es una de nuestras claves que todas aportemos mucho, con mucho peligro en todos los puestos. Para mí tenemos un equipo completo y si Hiruela no está, entra otra que rinde también.
Usted, Jiménez, Koehler y, a la vuelta de la esquina, Marcella.
—Tendremos muchas posibilidades y Marcella completará la plantilla. Estoy convencida que llegará todavía más fuerte que nunca. Aquí lo importante es que ganemos y ahora estamos Jiménez y yo y nos compatibilizamos. Ella mejor delante y yo detrás.
¿Vaticina la liga más igualada de los últimos cursos?
—Se nota, hay muchos 3-2 cada semana y casi todos pueden ganar contra todos. No te puedes despistar y cada semana es clave y toca darlo todo.
Aunque el Avarca es ya el único equipo invicto. ¿Es un serio aviso a la competición?
—Es pronto pero es un gran inicio pero toca seguir, partido a partido, centradas en la semana, ahora en el Tenerife, que será muy complicado mañana.
¿Se esperaba un 0-3 tan plácido en la pista del Heidelberg?
—En absoluto pero presionamos mucho desde el primer set y ellas no estuvieron cómodas. No pudieron remontarnos y fue muy importante ganar. Tenemos mucha resiliencia y somos piña.
¿Le gusta jugar en clubes con cotas muy altas como aquí?
—Ya lo hice en Suiza, donde lo ganamos todo, el triplete. Y me gusta porque todos quieren ganarte si eres favorito.
Usted viene de vivir en una isla, ¿es muy diferente Menorca?
—Mucho y aquí noté el cambio, de mucha gente cuando llegué en septiembre a ahora. Menorca es preciosa y muy diferente a Canarias, con mucha más conexión entre la gente siendo una isla pequeña. Estoy súper bien con el club, muy bien acogida desde el primer día. Siento mucha amabilidad, en general.