Si la situación y la faena ya de por sí se antoja complicada ante un CV Tenerife al alza y que le tiene tomada la matrícula después de un 6-1 en sets los dos últimos cara a cara, al Avarca de Menorca encima se le llena la enfermería en el peor momento del curso. Con las menorquinas al borde del precipicio, deberán apelar al factor Pavelló y a la épica este sábado y domingo para superar dos veces en 24 horas a las tinerfeñas, ya que a día de hoy, ni el concurso de la atacante receptora Laura Pascua ni el de la central Samira Sulser están garantizados en un fin de semana que podría ser el último con voley del más alto nivel en Ciutadella.
La colombiana acumula ya casi un mes y medio de su lesión de codo, desde el 11 de febrero ante el Heidelberg, y pese a no ser al final tan grave y desactivar la llegada del nuevo fichaje, la realidad es que al menos anteayer aún se ejercitaba tan solo detrás, sin atacar. O sea, que si llega al sábado, no lo haría al cien por cien después de semanas sin competir.
Por otra parte– espalda de Camila Hiruela a parte–, la suiza Samira Sulser hizo saltar las alarmas en Tenerife al marchar cojeando y sufre un esguince de tobillo importante, por lo que es seria duda, en principio, para el Avarca.