La posidonia (Posidonia oceanica) es una especie fundamental para los ecosistemas costeros, ya que contribuye a mantener las aguas cristalinas y a preservar el equilibrio ecológico de la Isla. Esta planta marina es endémica del Mediterráneo y su presencia en la costa es el mejor síntoma de la calidad del agua. Es un tesoro que invita a entender y respetar el ecosistema submarino que rodea Menorca.
Las praderas constituyen una de las formaciones más características e importantes de la costa menorquina a causa de la gran extensión que ocupan y su papel como bosques submarinos productores de vida y oxígeno. Entre sus hojas y rizomas se alojan gran cantidad de organismos. Estas praderas fijan los fondos de arena gracias a las raíces de las plantas consiguiendo un efecto amortiguador de las olas y las corrientes. Son, además, grandes generadoras de arena. También tienen un papel trascendental en la depuración de las aguas costeras al limpiarlas de sedimentos. Y su actividad de secuestro de CO2 y producción de oxígeno contribuye a mitigar el cambio climático. De ahí la importancia de conservar y proteger el hábitat de la posidonia.
Las hojas muertas que llegan a la costa también tienen un papel esencial. | Menorca Reserva de Biosfera
Las hojas muertas que llegan a la costa también tienen un papel esencial. Lejos de ensuciar, su acumulación atenúa la fuerza de las olas y retiene la arena de la playa frente a los temporales. Esto es especialmente importante en un contexto de cambio climático que implica el incremento de la frecuencia y de la intensidad de los temporales y la subida del nivel del mar.
Para favorecer la función protectora de la posidonia, la Agencia Menorca Reserva de Biosfera hace una gestión diferenciada entre las playas naturales y las urbanas. En las que se retira, solo se hace a partir de mayo, dejando la posidonia acumulada en zonas del mismo sistema. En otoño, estos restos se devuelven a su sitio para poder recuperar la arena y proteger la playa.
Es por todo ello que encontrar posidonia es el mejor síntoma de que está llegando a una playa excepcional.