«Bone House» es el trabajo de fin de carrera con el que la norteamericana Amaya Mikolic Berrios (EEUU, 2003) se ha graduado en periodismo y escritura creativa por la Northwestern University, de la ciudad de Chicago, en el estado de Illinois. Este poemario está compuesto por quince poesías que en su gran mayoría Mikolic ha elaborado utilizando una métrica abierta para expresar sus vivencias y sentimientos. Una de las particularidades de esta tesis, redactada en inglés, aunque seis de los quince títulos de los poemas están en español, son las constantes referencias de la autora a Menorca, la isla de sus antepasados que adora y que visita durante los veranos prácticamente desde que nació.
Un poemario con muchas referencias a Menorca, ¿qué significa la isla para usted?
—Es difícil explicar lo que Menorca significa para mí. Creo que la colección de poesías es mi intento de explicarlo. Considero Menorca mi hogar, aunque no he podido vivir allí más que una temporada o dos. La verdad es que me gustaría vivir en Menorca de forma más permanente en el futuro. Es una isla muy especial, y creo que solo puedes empezar a comprenderlo si has estado allí.
Usted es norteamericana de nacimiento y residencia, ¿desde cuándo viene a la Isla?
—He vivido en el estado de Connecticut y en los últimos cuatro años en Chicago para estudiar en la universidad. He venido cada año a Menorca prácticamente desde que nací, estando en la casa de mis antepasados que ahora es de mi madre menorquina.
¿Por qué ha hecho un poemario para su tesis?
—Fui elegida para hacer un trabajo fin de grado de poesía por el departamento de escritura creativa de Northwestern University. El trabajo fue un proyecto que había empezado en diferentes formas dos años antes.
Su trabajo de fin de carrera se titula «Bone House», ¿por qué?
—El título vino de mi tutora de poesía que me dijo que «body», que significa «cuerpo» en inglés, viene de una palabra anglosajona que se traduce como «casa de huesos». Gran parte de la poesía de esta colección forma imágenes a través de sensaciones del cuerpo, y la frase me recordaba las paredes de caliza de mi casa que casi tienen una sensación táctil como de huesos.
¿Qué métrica ha utilizado en esta colección de poesías?
—La mayoría de los poemas están escritos utilizando una métrica abierta, con la excepción del poema «Costa d’en Deià 35», que es una serie de catorce sonetos con una frase repetida entre cada soneto.
¿Cuál es el significado de este poemario?
—El conjunto de este poemario es una serie de elegías que sigue un arco narrativo de descenso al inframundo, como los viajes de los héroes míticos.
¿Qué explica en cada una de las poesías?
«Mourning Dove cries at dawn on the gates of Es Freginal» abre el poemario con una reflexión sobre la pereza y la soledad en una casa vacía; «Elegía del Mirador» es la felicidad efímera de caminar a casa con mis amigos después de una fiesta; «2,300-Year-Old Human» trata de la soledad, sensualidad y descomposición en el verano; «Portait of a Crypt» se refiere a la casa vacía que me mantiene segura pero también me atrapa; «Elegía a la higuera vieja de Binixems» es una trenza del pasado y el presente explorando la pérdida; «Elegy to a Dream» es mi poema favorito de la colección y se trata de una narrativa de conciencia onírica; «Hoy no me puedo levantar», en referencia a una de mis canciones favoritas de Mecano, cuestiono mi sentido de pertenencia y humanidad; «Elegy to Half-Drunk Pomada» habla de después de las fiestas de Es Mercadal; «Costa d’en Deià 35» es una elegía a mi casa; «Para Tere: I hope your heaven exists» se trata de una carta a mi abuela, un intento a recopilar recuerdos de una forma; «Prayer to San Antonio» es un rezo al santo de las cosas perdidas; «Descent» es el descenso al inframundo; «Daily Routine» trata de la vida cotidiana viviendo con el duelo; «El fin del mundo» es un viaje a Sa Mesquida con el arquetipo de un conductor al más allá; finalmente «Y el mar» es el fin.
En los poemas cita muchos lugares de Menorca: Es Freginal, Es Castell, Maó, Binixems, Favàritx, Sa Mesquida, Son Bou, Bar España, Binibeca Vell, Costa d’en Deià, Es Mercadal.
—Estos son lugares que forman el escenario de mis recuerdos de infancia y adolescencia. Para mi, el ambiente de Menorca y estos lugares en particular son una parte integral a mis poemas y han moldeado la persona que soy. He tenido la oportunidad de viajar bastante en lo largo de mi vida, y ningún lugar que haya visitado tiene el mismo poder sobre mí y mi creatividad como Menorca. Creo que mencionar estos sitios en mis poemas los hace más específicos y arraigados en un lugar real.
Su abuela tiene una destacada presencia en el poemario, ¿qué recuerdos tiene de ella?
—Mi abuela fue un personaje muy influyente en mi vida. Su muerte durante la pandemia fue un evento que todavía estoy procesando emocionalmente, y antes de eso, sufría de demencia. Incluso en vida, sentí el impulso de coleccionar nuestras memorias y comprenderlas dentro de una narrativa. Creo que por eso mi abuela está tan presente en mi arte.
Tampoco se olvida de la comida de la Isla.
—La comida es una de las cosas que más echo de menos cuando estoy lejos de Menorca. Tengo muchas memorias y sentimientos asociados con la comida menorquina, como cuando era pequeña y cada mañana iba al antiguo Tres Panes que antes estaba al fondo de la calle Deià para pedir mi ensaimada con extra azúcar. Creo que no es posible dar una imagen completa de Menorca sin mencionar la gastronomía.
¿Por qué cierra el poemario con «Y el mar»?
—Creo que una de las cosas más difíciles de un proyecto como este es saber cuando parar o dónde terminar. Sigo queriendo añadir a la colección y seguir mejorándola, pero cuando escribí el poema «Y el mar» sentí que había alcanzado un punto de finalidad con la colección. Sentí que era el momento correcto de terminar el poemario. Este poema termina con una sensación de incertidumbre e irresolución, pero la pérdida y el dolor son emociones humanes que nunca se solucionan de completo, aunque pueden cambiar de forma con el tiempo.
VengadorSmith