Una temporada más, y con esta ya son catorce, el Ciclo de Cine Negro regresa a la cartelera. Un programa que sigue vivo gracias a la memoria de su impulsor, el cinéfilo Mario Delgado, que nos dijo adiós en 2016, y que toma como piedra angular el libro que en su día escribió sobre ese género cinematográfico y que llevó como subtítulo «Los grandes olvidados». De nuevo al refugio del Ateneu de Maó, la iniciativa cultural continúa con su andadura gracias a las dos personas que han tomado el relevo, Fernando Sabino y César Rodríguez.
Este último reconoce que el formato continúa y que el espíritu que lo impulsa, más allá del culto a un género, es el de homenaje. Como cada año, a la figura de Delgado, y en la nueva programación, a tres artistas que han fallecido en los últimos doce meses: Eusebio Poncela, Marisa Paredes y el británico Terence Stamp. Por lo demás, como siempre, nueve películas, desde el próximo lunes, una vez al mes, hasta el 1 de junio.
La mitad de los largometrajes han sido elegidos del libro de Mario Delgado, obra de la que el ciclo ya ha proyectado algo más de la mitad de las referencias que incluye en sus páginas. El resto se seleccionan teniendo en cuenta los criterios aplicados por Rodríguez y Sabino, quien en cada sesión (siempre un lunes, a partir de las 19.45 horas) se encarga de contextualizar la proyección con una pequeña charla abierta a la participación del público.
Los programadores han elegido un clásico entre los clásicos del cine negro para el próximo lunes, «Perversidad», un filme estrenado hace ya 80 años, dirigido por Fritz Lang y protagonizado por Edward G. Robinson y Joan Bennett. Una obra maestra en blanco y negro dentro de una colección en la que el color también tiene protagonismo en algunas ocasiones, pero ninguno de los títulos programados supera 1998, el año de «Al caer el sol», otro clásico moderno con Paul Newman y Susan Sarandon en los roles principales.
En el apartado de homenajes, explica Rodríguez, se han decantado por «Continental» (1990), de Xavier Villaverde, cinta en la que comparten protagonismo dos artistas a los que hemos dicho adiós en los últimos tiempos, Marisa Paredes y Eusebio Poncela. Y es que el Ciclo de Cine Negro caben joyas del séptimo arte y otras «películas un tanto malditas», en palabras de Rodríguez, como esta dirigida por Xavier Villaverde que pese a no tener éxito en su día resulta muy interesante a juicio de los programadores. El otro homenaje rinde tributo a la figura del británico Terence Stamp a través de una de la películas más notables de Pilar Miró, «Beltenebros».