La etapa de Paul Coll como director de la Banda de Música de Maó ha sido breve, pero también intensa. El menorquín, que se puso al frente de la formación para el Concierto de Navidad de diciembre de 2024, se despidió el pasado sábado tras la intervención de la banda en el espectáculo «La conquesta gegant de Menorca». El artista, de 27 años, que ha adoptado la decisión por motivos profesionales y familiares, pone rumbo a Copenhague, donde se centrará en el desarrollo de otra de sus facetas profesionales, la del marketing.
Un campo ese en el que comenzó a trabajar hace cinco años en Londres, antes de regresar a la Isla. «Es una buena oportunidad de trabajo», sostiene Coll, quien no esconde que ponerse al frente de la Banda «ha sido todo un honor y representa un orgullo». Reconoce que la intención inicial era haber estado más tiempo en la dirección, pero que se marcha con la sensación de haber hecho «un buen trabajo».
En ese sentido, el hasta hace pocos días director defiende que en el último año «la banda ha crecido». Y no solo se refiere al número de integrantes que la conforman, sino también en el plano artístico. «Considero que hemos dado un salto musicalmente y también me da la sensación de que hemos crecido como equipo. Creo que ahora en Maó se habla más de la Banda», confiesa. Reconoce que con el anterior director, Miquel Llario, el proyecto tenía «muchos puntos fuertes», pero en el último año, tras un periodo de adaptación, se ha trabajado mucho «en una manera de tocar y una manera de hacer música un poco diferente».
Una apuesta que ha pasado por que la banda amateur se haya enfrentado durante los cuatro recitales grandes que Coll ha dirigido a repertorios de formaciones profesionales. «Creo que han trabajado mucho para sacar adelante ese reto», defiende.
Si ponerse al frente por primera vez ya fue emotivo, aún lo fue más, rememora, el concierto de Navidad que dirigió el pasado diciembre en un Teatre Principal con todas las entradas vendidas, cuando la decisión de partir ya era firme pero aún no se había hecho pública. Empieza una nueva etapa, pero la música seguirá formando parte de su vida en sus visitas a la Isla como trompista de la Banda y de la Orquestra de Cambra Illa de Menorca.