Pablo Jiménez (Casablanca, 1954) presenta este mes de febrero en Maó su libro «Apuntes sobre la crisis ecosocial», un compendio de diferentes artículos y propuestas que a lo largo de una década, entre 2015 y 2025, el exdiputado y antiguo coordinador de Esquerra Menorca-Esquerra-Unida (EM-EU) ha publicado sustancialmente en este diario y/o ha planteado en el Parlament balear, en el caso entre 2019 y 2023, periodo en que prolongó su singladura parlamentaria, que abarcó la X legislatura autonómica.
Tras una serie de dudas iniciales sobre si «hacer o no el libro», fundamentadas por la incertidumbre de poder discernir hasta qué punto podría ser un proyecto atractivo y para cuanta gente, Jiménez, que al margen de escritor, articulista y hacer incursión en política, es geógrafo y pintor, se decantó por ello.
«Lo comenté en diferentes ámbitos y noté que quizá no para el gran público, pero sí que para determinada gente podía tener cierto interés», explica Jiménez en ese sentido y sobre su decisión de finalmente sí alumbrar lo que no deja de ser un valioso documento, con reflexiones y aportaciones de una reciente y determinada etapa.
«Cuando llevas tiempo en el mundo de la política, uno reflexiona sobre lo que ha escrito, transmitido, y trata de recopilar todo eso, esa es la idea. Muchas cosas que he escrito están en redes sociales, internet… pero eso es efímero, pues sale y a los cuatro días se acabó. En cambio, el formato tradicional, físico, permanece, para el que le interese, claro, pero es más fácil acceder», abunda nuestro protagonista.
Crítica con la actual realidad ecosocial que prevalece a nivel mundial, la obra recoge 47 artículos que abordan temas como los denominados tratados de libre comercio, «el genocidio de Gaza» a lo largo del último bienio, la vivienda, la biodiversidad, el cambio climático, la pandemia, la política internacional... y 29 iniciativas parlamentarias (27 Proposiciones No de Ley y dos leyes).
Al respecto, Jiménez admite que «determinados» artículos le suponen una especial satisfacción, como los que atañen a Palestina o el que dedicó a Francesca Albanese, relativo a su nominación para el Premio Nobel, y en clave local y balear, el referente al GOB y a su iniciativa «pensando en los jóvenes, de dejarles un mundo mejor, con menos problemas», que publicó hace algo más de dos años.
También son causa de orgullo «las dos leyes que escribí, que no se llegaron ni a debatir, porque la mesa del Parlament no lo tuvo a bien», y una Propuesta No de Ley acerca de la Vivienda, «que se votó afirmativamente a excepción de un punto», prosigue Jiménez ya en el contexto de propuestas, que esencialmente comprende la misma temática que los artículos, si bien ha introducido novedades, como iniciativas sobre transporte, educación o salud.
Camino de la extinción
El que fuera diputado balear considera asimismo que es ahora «el momento de clarificar los conceptos y el mundo en el que vivimos, o por lo menos la interpretación que hacemos del mismo». «Sobre todo desde el punto de vista ambiental, lo que también reflejo en el libro, vamos en sentido contrario al que se debe ir. El cambio climático, la pérdida de biodiversidad o la contaminación están ahí y seguimos por la senda de la autodestrucción como especie», concluye Pablo Jiménez.
La mayor crítica eco social es llenar de gente de fuera un sitio tan pequeño y con (eco)recursos limitados.