De las cenizas de Platero y Tú, uno de los grupos bandera del rock vasco que nació a finales de los 80, surgió también en Bilbao en 2002 La Gripe. Con el cantante Fito Cabrales fuera de esa ecuación, parte de los miembros siguieron publicando discos y encima de los escenarios. Entre ellos figura el bajista Juantxu Olano, quien rememora como hace unos años aceptaron participar en un concierto homenaje a Platero y Tú. «La verdad es que no teníamos muchas ganas, pero fuimos y nos sorprendió la acogida de la gente, fue una experiencia muy positiva», recuerda.
Aquello hizo que la banda continuara temporalmente por esa senda, recuperando el antiguo repertorio, renombrados como La Gripe y Tú. «Dijimos que había que repetirlo y cuatro años después aquí seguimos», explica Olano, quien junto a Jesús García (batería), otro de los miembros fundadores, y Txema Olabarri (guitarras) y Fran ‘Malanoche’ (guitarra y voz), recalará mañana (20 horas) en la sala Jazzbah de Ciutadella. Una cita en la que contarán como teloneros con el grupo mallorquín Fenómenos Band, especializado en versiones.
Una parada más de una gira, con numerosos sold outs, que en los últimos tiempos ha pasado por ciudades como Valencia, A Coruña, Barcelona, Madrid y también en su casa, Bilbao. «Pensábamos que el repertorio de Platero estaba un poco más olvidado, que era como una cosa del pasado, pero está claro que la gente sigue queriendo rock & roll».
Un género que nunca se pasa de moda, aunque desde LaGripe y Tú reconocen que no llegan igual a todas las franjas de edad. «Nuestro público es mayor, casi siempre por encima de los 30 años. Hay poca gente joven que venga a nuestros conciertos, aunque alguno sí que nos comenta que es fan porque su padre le ponía nuestra música en el coche», apunta Olano.
«Entre el público, donde antes había melenas, ahora vemos calvorotas y canas, pero las ganas de pasárselo bien son las mismas», continúa el bajista, quien considera «lógico que cada generación tenga su música y sus motivaciones, pero nuestros temas siguen siendo totalmente válidos en estos tiempos que vivimos ahora de guerras y locura».
Echando la vista atrás, Olano no duda en reconocer que el proyecto de Platero y Tú «es lo mejor que me ha pasado en la vida». Una época que rememora con nostalgia, «con muy buenos recuerdos», pero consciente de que «el tiempo avanza y que hay que vivir el presente, no puedes quedarte estancado en el pasado... Estamos en otra época, con otra edad y también con otras fuerzas».
Valora muy positivamente que al principio «tuvimos la suerte de que el éxito fue muy escalonado. No es que de repente pegáramos un pelotazo y pasáramos de 300 a 40.000 espectadores. Fuimos subiendo muy poco a poco y cuando lo dejamos estábamos tocando ya en pabellones y estadios». Algo que ha ayudado a los músicos a mantener los pies en el suelo: «Fuimos desde la furgoneta y el bocadillo de mortadela hasta los hoteles guapos y las cenas en sitios elegantes».
En el plano personal, sobre su evolución como músico, Olano recuerda que siempre ha defendido eso de que «burro viejo no aprende camino nuevo. A estas alturas no voy a cambiar mi manera de tocar, de sentir o de hacer las canciones», concluye el bajista.