Explica Eva Febrer que los inviernos en Menorca, una época en la que la actividad baja varios enteros, son propicios para el nacimiento de nuevos proyectos. Fruto de ese periodo de «hibernación» al que alude ha ido tomando forma una aventura artística en la que la violinista comparte protagonismo con el guitarrista Jairo Carreras. Una propuesta cien por cien menorquina, inspirada en tierras del norte, que está a punto de estrenarse bajo el nombre de Northwind.
Ese viento del norte al que hace referencia el nombre en inglés, y que conecta con la tramuntana, es la fuerza que impulsa este dúo que, con el violín eléctrico y la guitarra acústica como elementos, aborda un repertorio que se nutre principalmente de la música tradicional británica, de raíz celta y también viaja por los países del norte de Europa. En la selección de piezas con las que trabajan hay partituras de música de Inglaterra, Escocia, Irlanda y también de Finlandia, además de alguna sorpresa que se guardan.
Febrer se define a sí misma como una violinista que se mueve entre el barroco y el metal. Jairo Carreras proviene del mundo del rock y le hemos visto en grupos como Fraggles. Y esta no es la primera vez que colaboran, ya que ambos militan en un proyecto que también ha tenido bastante eco musical en la Isla: Najash. Es precisamente a partir de ese nexo de donde nace Northwind. «Tenemos muchas ganas de estrenarlo y subir a un escenario», confiesa Febrer.
Detrás del proyecto musical hay meses de ensayo y también de trabajo de documentación para la elección del repertorio. Un programa para el que han tenido que viajar en el tiempo y recurrir a tratados como el que firmó en el siglo XVII John Playford, un librero, editor y compositor inglés que publicó obras de teoría musical, libros didácticos para instrumentos y fue famoso por títulos como «The English Dancing Master». Fuentes que se complementa con la selección de otras melodías tradicionales.
Tres elementos
Durante las últimas semanas, el dúo ha ido colgando en las redes sociales pequeños clips de diferentes temas para que el público pueda adivinar por dónde van los tiros de un proyecto que, tal y como explican sus responsables, gira, en general, en torno a tres elementos clave.Estos son el viento que llevan en el nombre, la piedra que caracteriza a la Isla y la electricidad, en referencia a que el violín suena amplificado. En resumen, «música antigua con alma contemporánea».
De música del pasado bien sabe Febrer como responsable y programadora del Festival de Música Antiga de Es Migjorn Gran, que este verano alcanza ya su edición número quince. «Especializarme en música antigua me ha venido muy bien para todo lo que he hecho después como base teórico-técnica», reconoce la también intérprete de la formación clásica Il Gesto Armónico.
«La música celta ha sido un reto complicado, técnicamente no es nada fácil», reconoce Febrer, que lidera el proyecto con su violín pero que comparte el protagonismo con Carreras, quien, más allá de la guitarra, también pone voz a algunas de las composiciones. Ambos están expectantes sobre cómo va a funcionar la propuesta: «Hay muchas ganas de rodarlo y queremos madurar el programa, porque esto es un punto de partida que puede evolucionar mucho», concluye Febrer.
Bona gent