La espera para el segundo larga duración del grupo menorquín El Cairo ha entrado en su recta final. El álbum no se publicará hasta después de Semana Santa, pero las canciones que forman parte del trabajo, que lleva por título «Gravité», sonarán este viernes en primicia en la sala Jazzbah (22 horas) de Ciutadella. Un aperitivo de cara al que posiblemente sea el trabajo más ambicioso de la formación después de diez años de trayectoria.
El álbum, avanza uno de sus miembros, el guitarrista y vocalista Migue Gener, representa «una evolución natural» de la banda, que ha buscado encontrar «la máxima luminosidad tanto en su discurso lírico como en la arquitectura sonora». Y en ello tiene mucho que ver la producción a cargo de Jaime Soriano, integrante de una de las bandas más populares del indie balear, Sexy Sadie. «Jaime es alguien que sabe sacar siempre lo mejor de ti», resume Gener.
El productor viajó a Menorca para repasar la colección de temas con la que trabajaba el grupo para el nuevo disco, entre los que seleccionaron ocho (siete en inglés y uno en francés). Tras un trabajo previo registrado en los estudios Es Molí de Menorca, el proceso se culminó en Monobost (Mallorca) bajo la batuta de Soriano y con la colaboración de Mahuel Gutiérrez, un ingeniero de sonido en cuyo currículum figura haber colaborado con bandas tan icónicas como Arcade Fire, The Cure u Oasis. La guinda al proyecto la pone en la distribución el sello Hotel Records, con presencia tanto en España como en Latinoamérica.
Las influencias de El Cairo beben, principalmente, de la tradición musical británica, aunque en esta ocasión incluyen una canción, la que da nombre al álbum, interpretada en francés. Un idioma, apuntan desde la banda, que es el que mejor traduce «las emociones y la melancolía» que refleja ese tema en el que, como anécdota, cabe señalar que se pueden escuchar las voces de Jane Birkin y Briggite Bardot.
En «Gravité», El Cairo propone lo que denominan como «un baile de significados». Y es que lo mismo rinden un homenaje a los surfistas que desafían a la tramuntana, que profundizan en los claroscuros de las relaciones humanas, critican la saturación digital o reivindican a la princesa Leia como heroína. De cara al futuro, dejan alguna pista interesante: «El álbum se presenta como el posible último trabajo cantado en inglés». De hecho, en el Jazzbah ya sonará una canción en castellano.