La mayoría de las personas que paseaban ayer por la mañana entre los automóviles expuestos en Feriame fueron hasta el recinto para ver de cerca los nuevos modelos. Incluso aquellos sin intención de comprar quisieron acercarse a curiosear los diferentes coches que están mostrando este fin de semana los concesionarios menorquines.
Entre los asistentes, la mayoría parejas jóvenes, existe cierto interés por los modelos de segunda mano, aunque había quien también aseguraba que "había llegado el momento de cambiar de coche e invertir de forma segura", un comentario que lleva a pensar que todavía hay algo de desconfianza hacia los automóviles que ya han sido usados, "por aquello de las averías", decía uno de ellos.
Respecto a los precios, el público en general opina que los precios se han mantenido o han bajado. Sin embargo, algunas personas apuntan que lo que hay que pagar por un modelo nuevo está lejos de la realidad económica de una familia cualquiera.
En lo que también coinciden la mayoría de encuestados es que este tipo de eventos ayuda a darse una idea de cómo están los precios de los coches, algo que resulta útil a la hora de tomar una decisión sobre la compra.
Eso sí, uno de los puntos que más se ha comentado es que ninguno de ellos compraría un modelo en la feria, ya que son "decisiones que deben meditarse".