Los pescadores han cerrado una óptima temporada de la langosta, con cifras de capturas mejores que el año pasado. La incidencia del buen tiempo entre el periodo del 1 de abril hasta el 31 de agosto ha permitido poder faenar alrededor de 15 días más que en 2012.
La Cofradía de Pescadores de Ciutadella ha cerrado la campaña con un total de 5.855 kilos de capturas, lo que supone un incremento de un 28 por ciento respecto a la temporada anterior. Según el patrón mayor de Ciutadella, Josep Caules, el balance óptimo de capturas permite que la flota de artes menores de Ciutadella, integrada por 20 embarcaciones profesionales, pueda afrontar la supervivencia durante el invierno.
"Que la campaña haya ido bien a nivel de capturas permite unas ganancias a los pescadores para seguir trabajando el resto del año. En invierno, los profesionales de las artes menores deben dedicarse a faenar con las redes y el palangre pero es una época en que falla el consumo, el pescado fresco tiene que competir con los productos congelados y de fuera. La gente tiene que ser consciente de que el consumo de pescado autóctono permite la supervivencia de muchas familias y es de mejor calidad", explica el presidente de la Cofradía de Pescadores de Ciutadella.
Durante esta temporada de la langosta, Josep Caules incide en que el sector ha respetado la talla mínima de los ejemplares capturados: 9 centímetros de cabeza. "Al principio de entrar en vigor la normativa, en 2007, al sector le costó adaptarse, pero ahora los pescadores son conscientes de que hay que cumplir con la talla mínima para el futuro de los caladeros", asegura. De hecho, la medida poco a poco ha sido asumida por el sector, que entiende que el respeto a los ejemplares pequeños es la garantía de futuras capturas.
En el caso de Ciutadella, los pescadores trabajan en los caladeros de tramontana y del Canal de Menorca. En la Isla se encuentra una de las langostas más preciadas del Mediterráneo, por la riqueza del medio submarino en el que vive, que los pescadores profesionales intentan conservar para garantizar su supervivencia en el futuro.