Numerosa concentración este lunes por la tarde en el centro de Maó bajo el grito unánime de «No a la guerra», una vieja consigna que vuelve a ser protagonista. En esta ocasión, sin embargo, la protesta, celebrada simultáneamente en numerosas ciudades, era contra el conflicto armado que vive Siria desde hace más de cinco años y que ha causado cerca de medio millón de muertos y 11 millones de desplazados.
El presidente del Fons Menorquí de Cooperació, Florencio Conde, ha leído un manifiesto en el que ha exigido el alto el fuego inmediato y ha reclamado a Europa más recursos para la acogida de refugiados y los rescates marítimos de los que huyen de la guerra.
Lo rastrero y cobarde es llamar "paz" al despotismo, vesania, crueldades y dominación del Estado terrorista que es ISIS. Con eso hay que acabar por todos los medios e importar musulmanes es importar radicalismo y no es la solucion, es extender el problema a Europa. La solución es ayudarles a recuperar su territori liberándolo de ISIS.