El Ayuntamiento de Maó ha pedido a Autoridad Portuaria de Balears que los amarres para barcos de hasta doce metros de eslora que se vayan a habilitar en la zona de Cala Figuera cuenten con un precio máximo limitado, medida que se incluiría en el pliego de condiciones del concurso para la gestión del espacio.
De hecho, el Consistorio ya reclamó en su momento que se habiliten puntos de atraque de gestión pública directa para barcas de hasta ocho metros, para garantizar un acceso asequible por parte de los propietarios más modestos, una demanda que reiteró en la reunión que mantuvieron el lunes ambas partes, junto con el conseller autonómico Marc Pons.
Esto es tan fácil como que APB ponga un precio de salida al 50% de sus pretensiones habituales. Luego los ofertantes ya procuran tener unos precios competitivos para ganar el concurso. Los amarres son caros por culpa de la APB porque los cánones de los concursos son desorbitados.