Jorge de Diego ha tramitado este domingo por la mañana su salida del grupo municipal de Ciudadanos en Sant Lluís, donde continuará como concejal no adscrito. Era el único cabeza de lista de cuantos tuvieron representación en instituciones de la Isla que se mantenía fiel a las siglas e ideario. Solo Jesús Méndez continúa con su responsabilidad como diputado de Ciudadanos en el Parlament.
La marcha de De Diego supone la quiebra de un partido que ha carecido de estructura, que se nutrió de la fuerza que aportaba UPCM y que realmente nunca superó la fase de conato.
Conserva el cargo, explica, porque no quiere decepcionar a todos aquellos que votaron Ciudadanos en mayo de 2019. «Seguirán viendo aquellos valores y programa que apoyaron en las urnas», señala y expresa su compromiso de defender el ideario y las propuestas del programa.
Lo que ha cambiado, asegura, ha sido Ciudadanos, «que ha entrado en una dinámica de ensayo-error a nivel nacional e insular» y critica «el golpe de estado orgánico que está llevando a cabo la diputada Patricia Guasp».
En este caso, de ninguna manera, se puede hablar de transfuguismo. En todo caso, quien se debería considerar como tránsfuga es el propio partido de Ciudadanos, que es quien ha pasado de defender una cosa, para defender lo contrario. Jorge de Diego, es quien no se ha movido, frente a un partido que ha decidido suicidarse, convertido en el felpudo donde limpiarse los pies el PSOE. Felicito a de Diego por su valentía y le animo a seguir defendiendo los mismos principios por los que se presentó.