Era conocida por cultivar las mejores patatas de Dinamarca. Y ahora se ha convertido en un referente mundial en transición energética. Es el primer territorio insular que ha conseguido ser neutro en emisiones C02 y produce ya más energía verde de la que consume. Hablamos de Samsø, un pequeña isla de 117 kilómetros cuadrados y una población de 4.000 habitantes que, gracias a su apuesta por la transición energética, ha logrado insuflar vida al territorio.
Uno de los responsables de este cambio de modelo hace veinte años fue Søren Hermansen, actual director de la Academia de Energía de Samsø. Se encuentra en Menorca junto al gestor de proyectos, Alexis Chatzimpiros, con el objetivo de dar a conocer su proyecto e intercambiar ideas para mitigar los efectos del cambio climático. Su modelo puede servir para desarrollar nuevas estrategias de transición y sostenibilidad para Menorca.
«Samsø perdía población y puestos de trabajo y pensamos que si nos embarcábamos en este viaje podríamos ayudar a aumentar la población, generar trabajo y contribuir a reactivar la economía local», aseguraba este jueves Hermansen, entre reunión y reunión. Todo empezó en 1997 cuando esta isla ganó un concurso para convertirse en experimento en energías renovables y demostrar que los objetivos establecidos en la COP3 de Kioto eran posibles.
Alrededor de 400 propietarios invirtieron sus ahorros para construir los primeros once generadores. Y es que el modelo aplicado se ha basado en el compromiso local y la participación democrática. La Academia, un ente independiente y sin vínculos con el gobierno, ha permitido apoyar proyectos para que los ciudadanos sean los gestores de su sistema energético autosuficiente.
Veinte años después, «la isla es más que autosuficiente, produce más energía de la que consume, por lo que la huella de carbono es negativa». Y lo que empezó como un laboratorio se ha convertido ahora en el modelo nórdico energético.
Hermansen apunta a ciertos aspectos que aún quedan por mejorar, como el transporte, «barcos que van y vienen y camiones que aún funcionan con combustibles fósiles». Su objetivo ahora es ser una isla libre de combustibles fósiles en 2030. Pero destaca, además de la importante reducción de emisiones, haber «revertido la caída de la población, hay muchos más niños en la escuela, y la economía ha mejorado muchísimo a través de la creación de nuevos trabajos en el sector de la energía eólica».
Viento y biomasa son las dos grandes apuestas de esta isla danesa. Utilizan la biomasa para alimentar la calefacción de los domicilios. Y dedican la energía eólica a generar electricidad, principalmente para el sector industrial. La energía solar no es la principal fuente de energía, tal solo representa el 20 por ciento. Hermansen avanza que actualmente están sustituyendo las turbinas eólicas, al llegar ya al final de su vida útil. Y aprovechan para instalar nuevas placas solares que son más eficientes que las de hace 20 años.
Con respecto a Menorca, no ve deseable que se traslade el modelo de Samsø. «Menorca tiene una fuerte identidad, es importante que se mantenga, el cambio de modelo tiene que venir desde la Isla y sus habitantes, no hay que copiar el modelo nórdico, Samsø puede servir de inspiración, pero lo importante es que la transición energética se haga desde aquí y adaptada a Menorca». De ahí que ponga su foco en los ocho ayuntamientos y las ideas que cada uno de ellos debe trasladar para elaborar un plan insular.
Enhorabuena a esta pequeña isla por el gran trabajo que están haciendo aunque no se pueda comparar ni por tamaño 112 km cuadrados ni por habitantes unos 4.000 En la conferencia del Ateneo de ayer viernes abierta al público en general lo primero que se comentó que la clase política no tenía poder de decisión. A lo mejor es la solución !!!!!!!