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El mayor proyecto de energía renovable de Menorca se frustrará si no logra autorización en un mes

La parálisis por los cambios de gobierno pone en peligro la instalación de 90 MW de energía solar

El camino de los proyectos renovables hacia su puesta en marcha, lleno de complicaciones | Josep Bagur Gomila

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El mayor proyecto de implantación de energía solar en Menorca podría quedarse en papel mojado si no logra la autorización de construcción antes del 25 de julio. Los parques solares Menorca Renovable II y Menorca Renovable III, que el fondo español de inversiones Qualitas promueve en Es Mercadal y Maó con 90 megavatios (MW) de potencia conjunta, perderán los permisos concedidos de acceso a la red –lo que haría inviable el proyecto– en el caso de que a lo largo del próximo mes no consigan todos los permisos administrativos para su construcción.

El próximo 25 de julio es la fecha que establece el Real Decreto 23/2020 para el cumplimiento de uno de los hitos que se fijaron para acelerar los proyectos renovables y frenar la burbuja en el sector, la obtención de la autorización de construcción. El problema es que el cumplimiento de ese hito está chocando con la habitual parálisis de la administración cuando se producen cambios de gobierno, lo que ha encendido las alarmas entre los promotores. Preocupa especialmente el caso del proyecto Menorca Renovable III, de 30 MW y proyectado en Es Mercadal. Todavía está pendiente de conseguir la declaración de interés general por parte del Consell, que se frenó por un informe desfavorable de Carreteras. Después tendrá que conseguir la autorización del Govern. En el caso del parque Menorca Renovables II, de 60 MW y planeado en Maó, ya ha sido declarado como proyecto industrial estratégico, lo que acelera los trámites, aunque sigue pendiente de recibir la autorización de construcción por parte de la Dirección General de Energía del Govern.

El apunte

Una carrera de obstáculos sin mucho sentido para Menorca

Una de las razones que llevó al Gobierno a aprobar el Real Decreto 23/2020, que establece unos hitos calendarizados que los promotores tienen que cumplir para no perder los derechos de acceso a la red, era frenar los movimientos especulativos que se habían detectado en torno a los derechos de acceso, en plena burbuja de renovables a nivel nacional. Ese decreto convierte en una verdadera carrera de obstáculos la tramitación de los proyectos, poniendo en riesgo su continuidad cuando se retrasan los trámites. Ese acelerado calendario de hitos no tienen demasiado sentido en un territorio como Menorca, adonde no han llegado ese tipo de especulación.

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