Le ven a diario cuando entran y salen de la urbanización de Platges de Fornells y se muestran alarmados por el paso del tiempo sin que se produzca ningún cambio. Son vecinos residentes en este núcleo turístico de Es Mercadal que desde hace medio año observan con inquietud a una persona que vive a la intemperie en una explanada situada al inicio del lugar donde acumula enseres de todo tipo.
Se trata de un hombre español que fue desahuciado de un apartamento en el que vivía en régimen de alquiler en la misma urbanización el pasado mes de mayo, ha explicado el Ayuntamiento de Es Mercadal. Quizás para exteriorizar su descontento y porque es allí donde quiere seguir viviendo, se «instaló» en esa explanada a la entrada de la urbanización provocando una percepción visual incómoda, aunque la inquietud mayor de los vecinos es el estado en el que se halla esta persona por las condiciones que enfrenta, especialmente ahora con la llegada del frío.
El Ayuntamiento conoce el caso, de hecho, está sometido a seguimiento por los servicios sociales, indica el alcalde, Joan Palliser, aunque no dispone de capacidad de decisión para atajarlo. Cada cierto tiempo la brigada acude a limpiar el entorno que ocupa por cuestiones de salubridad dada la gran cantidad de objetos inservibles que le rodean, pero vuelve a acumular otros en pocos días, evidenciando que puede padecer algún problema psicológico.
«Le hemos ofrecido un alojamiento en la casa que tenemos para situaciones similares, pero se niega a utilizarla porque no quiere que sea compartida», relata el primer edil. Del mismo modo, se le brinda una ducha en instalaciones municipales para que pueda asearse, pero tan solo ha acudido en una o dos ocasiones.
«Los servicios sociales hacen lo que deben y están en contacto con él, pero si no quiere recibir ayuda no podemos hacer ni decidir mucho más», justifica el alcalde.
Para nuestro querido sistema economico neoliberal, cada persona es responsable de su propio bienestar. Por tanto, la pobreza como tal no existe. Se atribuye a la falta de esfuerzo, educación, emprendimiento o capacidad para adaptarse a las exigencias del mercado. Distraídos con esta basura de doctrinas, el capitalismo extrae y expolia sin piedad hasta la última gota de humanismo que nos quedaba. Existe un Dios? Evidentemente si.