Ante la enorme dificultar de desenredar un nudo gordiano, Alejandro Magno decidió cortarlo por la mitad con su espada. La educación están enredada como ese nudo pero no se puede aplicar una solución tan drástica. Ferran Ruiz, que ha dedicado toda su vida profesional a la relación entre la educación y las tecnologías, intentó explicar en el Cercle Artístic, el viernes pasado, cómo se ha enredado la educación con una perspectiva histórica, necesaria para adaptar medidas en la buena dirección.
Ferran Ruiz Tarragó (Mataró, 1950), licenciado en Ciencias Físicas, catedrático de Matemáticas, director de instituto, ya jubilado, que ha sido presidente del Consell Escolar de Catalunya y subdirector general de Tecnologías de la Información de la Generalitat. Es autor de más de sesenta publicaciones sobre las TIC, educación u sociedad y mantiene un blog con interesantes artículos y análisis.
¿Puede describir el nudo gordiano que atenaza la educación?
— La educación está formada por tantos elementos que es difícil sacar algo en claro y que no provoca el entusiasmo ni da los resultados que debería, pese a que funciona. Pesa mucho la historia.
¿Hasta qué punto pesa la historia en la educación?
—Ha afectado una forma autoritaria de hacer las cosas, demasiadas urgencias, para todo el mundo y de una forma centralizada. Nunca han ligado los recursos destinados y la solución de los problemas. Se toman medidas urgentes sin saber qué resultado va a dar. Se hace una ley nueva y se supone que servirá para algo y luego se demuestra que no es así. Después se culpa a los maestros.
Porque hay intereses muy distintos.
—Una evidencia es que la educación es una forma de ganarse la vida, a partir de tres culturas distintas. Una es la de los docentes, otras es la de la administración, y la tercera es la académica, que en teoría es donde reposa el conocimiento, y que quienes la forman son un clan aparte. Tres culturas poco ligadas entre sí. El guirigay hace demasiados años que dura.
¿La consecuencia es el fracaso educativo, como indican los informes como el PISA?
—Tenemos pocos datos para concluir que se produce un fracaso educativo. No basta el PISA, el grado de competencias básicas y el porcentaje de abandono escolar. El fracaso consiste en salir del colegio sin interés por seguir aprendiendo. La mayoría de aspectos importantes no se investigan.
¿El sistema educativo está superado por una sociedad en constante cambio?
—El sistema educativo hace lo que puede. Imaginemos que concluimos que la enseñanza de las ciencias es deficitario. ¿Cómo se responde? Por ejemplo, con un plan de estudios incorporando ciencias experimentales, ¿con qué currículum?, ¿qué prácticas?, ¿cómo se evalúa?, un plan que debe desarrollarse en seis u ocho años. Un calendario así no se plantea nunca desde la política. Lo que sería normal, potenciar la investigación y desarrollo, no se hace. Se conforman con una nueva ley y cuatro normas.
Este curso, una de las normas en Balears es la prohibición del uso de móviles.
—Hay que distinguir el uso para el aprendizaje o un uso distorsionador. Que se controle en este caso me parece razonable, aunque preferiría que fuera cada centro el que decida las medidas y que el Govern no se meta. De todas formas, hay que vigilar que no se impida el uso sensato, razonable y beneficioso de la tecnología.
Pues el Govern también limita el uso pedagógico de las tablets en Primaria a una hora al día.
—¿Por qué una hora y no media o dos horas? ¿Y en qué materia? Lo lógico sería utilizar el ipad de una forma eficaz. Es un poco absurdo. ¿Alguien valorará el resultado de esta medida?.
¿Qué recomienda en tiempos de IA en las aulas?
—A mí me gusta el ordenador como herramienta para trabajar y aprender, con su teclado y ratón. Así como hemos ido reduciendo las pantallas, nos decantamos por el consumo de información más que por instrumentos para el trabajo intelectual. Lo que puedes hacer con el ordenador tiene sentido para el aprendizaje, lo que haces con un ipad o un móvil no siempre es así. En el caso de la IA, si sustituye el proceso de aprendizaje y la memoria no será útil. El conocimiento es experiencia. Y escribir a mano sigue siendo necesario.
Las pantallas son la puerta para el acceso prematuro a la pornografía.
—Es así. Es la industria de la captura de la atención de las personas para conseguir datos. Esta es la materia prima de una negocio que hace 20 años no podíamos imaginar. A nosotros nos supera. Habría que poner freno desde el más alto nivel político.
¿Por qué los jóvenes, como dicen las encuestas, se decantan por Vox? ¿Hasta qué punto esto cuestiona la formación en las aulas?
—La educación debería servir para la comprensión intelectual de las situaciones. De lo que somos, nuestra historia, nuestra economía. Que ayude a los alumnos a pensar. Observadores de la actualidad detectan la creciente sintonía de muchos jóvenes con actitudes y comportamientos machistas, intolerantes y racistas. Para mí, en el fondo de esto, existen notables déficits individuales y colectivos de pensamiento y lenguaje, en buena medida atribuibles a severas disfunciones institucionales de la terna escuela-academia-administración.
Quizás los maestros y profesores renuncien a este objetivo para que no se les acuse de adoctrinamiento.
—Puede ser, pero la educación no puede renunciar al objetivo de entender el mundo en el que vivimos. Si se acusa a un profesor de hablar de ello sería muy mala noticia. ¿Hay que ayudar a comprender lo que fue el holocausto? ¿Hay que entender lo que son las relaciones laborales? ¿Hay que analizar cómo la tecnología ha cambiado el mundo? Esto no es adoctrinar.
... para saber si esta persona es competente en pontificar en temas educativos, basta preguntarle si está de acuerdo en que se siga impartiendo proselitismo religioso en las aulas... así de simple...