A partir del próximo 10 de enero de 2026 estará operativo el sistema electrónico PescaREC, una aplicación móvil que será la única vía oficial a través de la que los pescadores de recreo deberán declarar, a diario y obligatoriamente, el número de capturas, como también las que se devuelven al mar. Igualmente, cabrá notificar si no se ha pescado nada y ningún pescador podrá operar sin estar registrado. Afecta tanto en la costa como en mar abierto, mientras que la pesca profesional queda al margen.
Impulsada por la Unión Europea –se aprobó en 2023–, la normativa a nivel nacional será inminente, según ha comunicado la Secretaría General de Pesca, perteneciente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El objeto de la misma es que se cumpla el reglamento europeo y contar con datos concretos del impacto de la pesca de entretenimiento en la presión de los recursos del mar.
La norma, que los pescadores de la Isla han recibido con una sensación de cierto contraste –se entiende y aplaude que exista un control del escenario marino y su fauna, pero contraría el que cada vez proliferen más imposiciones o «prohibiciones»– impone que PescaREC será de uso obligatorio para declarar capturas de especies de protección diferenciada en cualquier tipo de aguas, y también para el resto de especies en aguas exteriores. En las capturas en aguas interiores, las comunidades autónomas podrán autorizar el empleo de la misma aplicación, para unir criterios y evitar la dispersión de herramientas.
La lista de especies se revisará año a año
La lista de especies en riesgo se revisará de forma anual, por lo que podrá ir incorporando especies en función de su mayor o menor riesgo de extinción.
«No será tan novedoso, ya se hace cuando pescas en la reserva del Parc Natural; la diferencia es que ahora será por aplicación», indica un pescador aficionado de Es Grau. Eso sí, advierte que la normativa alberga un doble filo. «Pues si coges mucho de una especie, dirán que ya está en riesgo; y al contrario, si apenas capturas, dirán que es porque hay poco y que hay que incluirlo en la lista». Y añade otro pescador que acostumbra a moverse por la zona de Es Canutells que, en el «fondo», la norma responde también a una cuestión de confianza. O de falta de ella entre las partes. «La Administración ve con malos ojos la pesca recreativa; y esta entiende que la ley no hace más que complicar lo que es un hobby. Sin olvidar que la pesca profesional está llena de leyes y exigencias, es lógico que llegara a la recreativa».
En esencia, genera también malestar que será obligado dar cuenta de cuando se sale a la mar, «y muchas veces sin pensar en pescar. Luego pescas o no, ¿cómo se gestiona eso?», se cuestionan en la Isla, como que se trata de un control férreo sobre la actividad «que hace gente normal». Quizá, insinúan también, será como una suerte de ‘Gran hermano’ del mar, siendo todo observado y controlado.
Besugo, albacora y merluza para empezar
Respecto a la relación de especies protegidas, según la conselleria de Pesca del Govern, abarca especies que desde hace 25 años ya era preceptivo declarar; atún rojo, pez espada, marlines, besugo, albacora y merluza. Y dado que, según subraya el Govern, los pescadores de recreo ya tenían prohibido capturar las tres primeras, la relación se reducirá a tres tipos de pescado, más allá de la opción de que en el futuro pueda incrementarse.
Agenda. 2030 es lo que hay... nos la enguiñan poc a poc... No tenemos que callar ante estos inútiles desgobernantes que hay... difícil solución.