El Centre de la Mar se siente encallado. Punto formativo que concentra el Centre de Referencia Nacional –de los dos únicos que hay en Balears– y el Centro Integrado de Formación Profesional –desde hace dos años, dependiente de Educación–, está provisto de unas instalaciones dignas de elogio y con un ramillete de posibilidades de aprendizaje de lo más variado en lo concerniente al mundo náutico –grado medio y numerosos módulos... Sin embargo acredita un nivel de matriculación sino alarmante por lo bajo, sí preocupante.
Así lo admite su actual directora, Beatriz Méndez –quien cuanto menos ocupará el cargo hasta junio de 2026–, que alude a lo «importante» del sector náutico en la Isla, que demanda «mucha mano de obra cualificada», lo que sin embargo no se traduce en matrículas.
El Centre, en lo que atañe al grado medio, augura ‘relevo’, con «muchos alumnos» en primero, pero la panorámica es casi opuesta en lo que atañe a las formaciones de grado B y C, cuya logística y organización depende del volumen de matrículas.
«Creo que tenemos pocos alumnos un poco por el desconocimiento que hay en relación al centro, la gente no sabe realmente lo que tenemos en la Isla», cita Méndez como causa, quizá fundamental, de la coyuntura. Recuerda a su vez el lujo que supone para Menorca «contar» con un Centro de Referencia Náutica Nacional, además enfrascado en proyectos de envergadura y de ámbito europeo de construcción de embarcaciones con materiales sostenibles.
En un plano estatal, se estudia la posibilidad de fragmentar el grado medio y concentrar las especializaciones (por ejemplo, dividir en dos el segmento de mantenimiento de barcos; uno para motores y otro que se ocupe de la parte de las fibras, aparejos...). Por otra parte, la transición del centro de FP de depender del departamento de Trabajo a serlo de Educación, no ha ayudado a que «la gente sepa lo que hacemos aquí».
Como botón de muestra, la directora del Centre de la Mar evoca a cuando las cofradías de pescadores demandaba, dada la falta de relevo generacional, la implantación de una formación para el certificado de profesionalidad de pesca local, «luchamos mucho con la Conselleria de Educación para que nos lo concediera» y solo se matricularon seis alumnos». Hay unas 35 barcas activas en la Isla. «Por eso también apostamos mucho por la reforma de la FP, a ver si cala más. Tenemos unas instalaciones impresionantes, que a los padres les encantan, y un gran proyecto, pero nos faltan alumnos. ¿En riesgo el Centre? La gente desconoce qué hacemos, pero espero que no hasta el punto de peligrar», concluye Beatriz Méndez. El Centre de la Mar, encallado.
La profesionalidad de algunos y algunas docentes és mas que cuestionable. Sino pregunten a algun familiar o amigo