Sa Fundació, la entidad que Joan Pons Torres dirigía antes de ser conseller de Cultura, ha salido en defensa del nuevo Reglamento de Usos Lingüísticos que lleva este lunes a pleno y cuya aplicación él mismo se encargará de supervisar. Se trata del primer respaldo explícito no político con que cuenta la propuesta que, según ha podido constatar este diario, es rechazada por las entidades y los órganos internos de la Conselleria competentes en la normalización del catalán.
Además de reforzar la cooficialidad entre catalán y castellano al que le compromete el pacto con la consellera no adscrita Maite de Medrano, el conseller ha alterado varios artículos para que el Consell dé prioridad en algunos supuestos a las «formas propias del menorquín».
En este sentido, Sa Fundació salta ahora a la palestra para mostrar su apoyo al conseller y a sus iniciativas en defensa del menorquín como un «patrimonio vivo y un derecho lingüístico fundamental». Las actuaciones de Pons Torres, apunta, «garantizan el futuro del menorquín y lo sitúan en el lugar que le corresponde en la vida pública». Su apuesta por el menorquín en el reglamento «representa un paso significativo hacia la consolidación y el reconocimiento de nuestra lengua autóctona en el espacio público y administrativo».
Sa Fundació se ampara en la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos para reivindicar el derecho de la población a usar el menorquín «en todos los ámbitos de la vida social e institucional. El menorquín es un patrimonio cultural único, fruto de siglos de historia e identidad compartida, y define a Menorca como pueblo».
Es desde este punto de vista que Sa Fundació dice defender que «la lengua debe ser impulsada, dignificada y normalizada sin más dilaciones. Durante demasiado tiempo, el menorquín ha estado marginado de los espacios oficiales y relegado al ámbito doméstico y folklórico, lo que pone en riesgo su vitalidad y lo aboca a una posible extinción».
Por todo ello, la entidad anuncia su apoyo a las acciones que garanticen el derecho a ser atendidos en menorquín en los servicios públicos, a reforzar la presencia de la lengua en los medios de comunicación institucional y en los procesos administrativos, a promover su uso social y habitual entre los jóvenes y en el mundo educativo y a impulsar proyectos que «fomenten el prestigio y el orgullo de pertenencia. La prevalencia del menorquín debe ser vista como una oportunidad para impulsar iniciativas de formación y de transmisión intergeneracional».
Sa Fundació anima a todas las administraciones y entidades a «hacer un uso efectivo y respetuoso del menorquín, en beneficio de la cohesión social y la pluralidad cultural. Menorca -remata- necesita una administración que hable como su pueblo y una sociedad que reconozca y valore plenamente su lengua».
Señor Pons Torres, ¿a qué no hay huev... de decirle lo siguiente a la Prohens? En definitiva, Marga Prohens no defensa es mallorquí, es menorquí i s'eivissenc sinó s'Estatut catalanista que mai vam votar es ciutadans balears i que mos ha duit a sa substitució lingüística des balear pes català de Barcelona a ses escoles, en es medis i a s'Administració. Queda clar, idò, què defensa ella. I no és lo nostro. Aquest és es Partit Popular que en campanya electoral mos va dir que defensaria ses modalitats insulars davant ses envestides des catalanisme. Ja ho veim. Com diu es clàssic, ni una mala palabra, ni una buena acción. Firmado: Joan Pons Torres, diari Menorca de 6/10/21.