Ara Maó supedita su decisivo apoyo al PSOE para aprobar los presupuestos municipales de 2026 a que el gobierno en minoría de Héctor Pons se comprometa públicamente a «presentar proyectos reales con plazos de ejecución concretos» que permitan garantizar la potabilidad del agua que se sirve a la población.
El portavoz de la agrupación de electores, Jordi Tutzó, exige un «cambio urgente» a los socialistas para sacar a la gestión municipal de la «evidente parálisis» en la que se encuentra y resolver, como «condición inaplazable», el problema del agua.
Reparación de la desnitrificadora
El que fuera socio de gobierno del PSOE en mandatos anteriores reclama la reparación definitiva de la desnitrificadora de Malbúger, la puesta en marcha de la planta de Sant Climent y la contratación del proyecto para la tercera desnitrificadora del municipio, además de una revisión de las tarifas de agua que rebaje los primeros tramos y las aumente a los grandes consumidores para desincentivar así a quienes la malgastan. Igualmente pide al PSOE una «acción política decidida» para desbloquear las inversiones en agua y alcantarillado.
Tutzó anuncia que Ara Maó «velará y fiscalizará la acción política» porque, hasta ahora, «los proyectos realmente ejecutados quedan demasiado lejos de los compromisos adquiridos», una situación que «no puede repetirse o Maó colapsará. Queremos soluciones reales a los problemas de la ciudad». Además, Ara Maó propone que se constituya un grupo de seguimiento entre ambas formaciones para evaluar periódicamente el cumplimiento de todos los compromisos, por ahora «incumplidos».
El grupo político actualmente en la oposición recuerda que hace un mes ya manifestó su «preocupación» por la baja ejecución de las inversiones y por la ineficiente gestión económica. Por eso, reprende que el PSOE pretenda aprobar el presupuesto «como si fuera un simple trámite administrativo» y urge a dar solución a los «graves problemas» que sufre Maó.
La falta de acuerdo ya impidió este lunes dar luz verde al presupuesto de 2026, que el gobierno del PSOE tuvo que retirar horas antes del orden del día al no tener garantizada su aprobación.
Pero si la chapuza de la potabilizadora se hizo mientras gobernaba Ara Maó.