Cada vez circulan por la Isla más coches eléctricos o híbridos –muchos de ellos de flotas de empresas de alquiler–; sin embargo, el efecto en el ahorro de consumo de combustibles fósiles que eso debe conllevar apenas se nota, más allá de frenar presumibles incrementos mayores si este fenómeno no se estuviera produciendo.
Según los datos que recaba el Observatori Socioambiental de Menorca (Obsam), de enero a noviembre el consumo de gasolina ha crecido un 1,98 por ciento respecto a 2024 y el de diésel ha descendido un 0,89 por ciento. Una causa plausible para explicarlo es el incremento del tráfico.
No en vano, hay que recordar que este verano se han vuelto a batir récords de intensidad media del tráfico en diversos puntos de la carretera general, todo ello a las puertas de que –si se cumple lo anunciado por el Consell– la temporada que viene se empiecen a aplicar restricciones a la entrada de vehículos.