Las situaciones de tensión a las que se enfrenta el personal sanitario de la Isla, con peligro incorporado para su integridad física, mantienen la progresión iniciada hace cuatro años, tras la pandemia. En este periodo se han triplicado las agresiones a los trabajadores del Área de Salud de Menorca.
Si en 2021 fueron 15, en este recién finalizado 2025, han sido 44. De esta amplia relación destacan las cuatro que resultaron físicas, aunque ninguno de los receptores decidió acudir al Juzgado o a la Policía a denunciarlas, más allá de hacerlo en los propios canales internos. «Hay reticencia a hacerlo porque se tiende a evitar problemas, acusar personalmente al usuario y, además, pensando en que en la mayoría de casos la condena sería simbólica», apunta Claudio Triay, delegado del Sindicato de Médicos de Balears.
Entre las agresiones notificadas el año pasado a través de la comunicación interna destaca, especialmente, el aumento de las que han recibido las enfermeras, que han pasado de 3 a 11 en un solo año, y la elevada proporción de las que soportan los médicos de familia que atienden en los Centros de Atención Primaria.
De las 16 que han padecido los facultativos, 11 han sido a médicos de los centros de salud y 5 a especialistas. En cuanto al resto, constan dos auxiliares de enfermería y tres celadores.
Campañas de concienciación
El incremento de los ataques al personal sanitario también se relaciona con las campañas de concienciación impulsadas por el Servicio de Prevención de área sanitaria de la Isla, observa María José García, técnica de Riesgos Laborales de la Conselleria de Salud en Menorca. «El objetivo es visibilizar el problema y fomentar el registro y la notificación de cualquier tipo de agresión sufrida por el personal», precisa García.
En este sentido, el Govern dispone del denominado Servicio de Seguridad de los Profesionales de Salud de las Islas Balears. Se ejecuta a través de la aplicación NIRA para la notificación y el registro de agresiones, en funcionamiento en el año 2021, lo que también explicaría, en parte, el aumento de las que se comunican en el orden interno.
Además, Salud insiste en solicitar la colaboración de la Policía Nacional a través del Interlocutor Sanitario, como figura clave para coordinar, prevenir y actuar en este tipo de situaciones.
El hecho de que sigan sin trasladarse las denuncias a sede policial o judicial, entiende la técnica de Salud, obedece a que los profesionales agredidos interpretan en la mayoría de los casos «que los pacientes no tenían intención de agredir y estaban fuera de control». A ello se suma, muy probablemente, que ninguno de estos ataques hubiera resultado de extrema gravedad.
El doble en Atención Primaria
El personal administrativo, primer referente con el que se encuentran los usuarios cuando acuden a la unidad básica de salud, también acrecienta notablemente sus cifras de agresiones, pasando de 6 a 11 en un solo año, la mayoría de ellas en Atención Primaria. De hecho, entre el total de las 44 agresiones notificadas el pasado año, las ocurridas en esta área -30-, doblan las que sucedieron en el Hospital Mateu Orfila, que fueron 14.
«Este crecimiento sostenido demuestra la sobrecarga de trabajo que genera tensiones», señala Claudio Triay, delegado del sindicato médico. El número de especialistas en el hospital triplica al de médicos de familia, pero son estos los que soportan más el nerviosismo de los pacientes. «Es necesaria una reforma estructural, la esperanza de vida crece, hay más pluripatologías y gente que acude al médico con más frecuencia», justifica el delegado sindical.
Además de las cuatro agresiones físicas ocurridas a personal sanitario a lo largo de 2025, se notificaron 12 amenazas, 22 casos de intimidación al mismo personal y otros seis casos por insultos graves. La mayoría de causas corresponden a usuarios que pedían más medicación, consideraban que se les daba información insuficiente o solicitaban citas a demanda.
Menork338Normalmente no le respondo nunca de todo lo que leo... ya ves para que.