La idea de que Menorca desembarque en Fitur con un estand propio no termina de convencer a las patronales de la Isla, que se mueven entre el escepticismo sobre el retorno que puede tener esa inversión y las dudas sobre las opciones reales de que Menorca logre una ubicación adecuada.
El presidente de la Asociación Hotelera de Menorca (Ashome), Sebastià Triay Fayas, defendía ayer que «es más importante mejorar las conexiones en los meses de temporada media que ir con un estand propio». Ya hace años que desde el sector vienen restando trascendencia a las ferias turísticas, en las que pesa más el posicionamiento político que los acuerdos comerciales, que se cierran a lo largo de todo el año y no en este tipo de eventos.
Por su parte, el presidente de la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Menorca (PIME), Juan Carlos Fernández de Salort, aseguró que desde la patronal que preside no hay una posición tajante al respecto, aunque sí hizo valoraciones sobre algunos condicionantes como puede ser la ubicación.
«Si tiene que ser en un sitio en el que no tenga visibilidad, no vale la pena», afirmó, antes de recordar el alto coste que tendría. La patronal de las pymes menorquines ha captado en Fitur buenas perspectivas para la temporada que viene sin que sea posible despejar las dudas acerca del perfil de turista que desembarcará y su capacidad de gasto, cuestiones cruciales para sectores que dependen del comportamiento de los visitantes en el destino.
Ciertamente ese dinero se podría invertir mucho mejor. Sobretodo el de la fiesta en la discoteca, que ya parece recochineo. Una auténtica vergüenza.