La emisión o renovación de los títulos de familia numerosa arrastra ahora mismo una demora de dos meses, a partir del momento en el que se realiza la solicitud, lo que supone para algunos hogares que afrontan la caducidad del carné la pérdida de ayudas y bonificaciones.
En Menorca hay 873 familias numerosas registradas (el último dato disponible es de 2024), de las cuales 759 son de la categoría general y 114 de la categoría especial. Si bien la vigencia general del título es hasta que el hijo menor cumple 21 años, o 26 en el caso de que siga estudiando, hay muchas familias que necesitan renovar este carné por diferentes motivos: por alta o baja de un miembro, por revisión de la discapacidad, por cambios de domicilio o de categoría, o porque alguno de los hijos llega a esa edad máxima de 21 años, en cuyo caso se podrá renovar si el joven es estudiante.
Pérdidas económicas
La no renovación a tiempo preocupa a padres y madres de familia numerosa que han expresado su descontento. «Cada día que pasa sin el título supone una pérdida, un agravio, un perjuicio que se puede contabilizar económicamente», señala Josep Portella, el exconseller es uno de los atrapados en este embudo administrativo, desde el 1 de diciembre de 2025 espera respuesta a su solicitud de renovación.
«La compañía eléctrica nos ha avisado de la caducidad del título, si no lo puedo renovar a tiempo, perderemos el bono social», se lamenta otro padre de cuatro con una hija mayor de 21, todavía en formación, lo que le obliga a comunicar los cambios y por tanto, a renovar su título.
Desde el Servicio Insular de Familia admitieron ayer esta situación, que atribuyen a una punta de solicitudes, y recomiendan a las familias que intenten iniciar la renovación del carné unos dos meses antes de su caducidad. «En algunos meses se registra un aluvión de peticiones», señalan desde el Consell, lo que lleva a «colapsar» la administración y, subrayan, «esa es la principal causa de la demora», el pico de expedientes que pasan por el Servicio de Atención al Ciudadano (SAC), además de por el departamento de Bienestar Social, «y eso también lo retrasa», indican.
Esos momentos de mayor número de procesos se producen sobre todo en julio, por cuestiones relacionadas con la declaración de la renta, y octubre, por temas que tienen que ver con la documentación escolar. Al Consell le constan asimismo quejas debido a que algunas instituciones han dejado de aceptar el certificado acreditando que el título está en trámite, que el propio director insular de Atención Social, Daniel García del Mar, firmaba, para que las familias no perdieran las ayudas.
Hasta aquíConfundes ayuda con dependencia y solidaridad con parche permanente. Exprimir fiscalmente a quienes cotizan los doce meses para tapar un modelo estacional fallido no es responsabilidad: es renunciar a arreglar el problema y pasar la factura a los de siempre. Si para que el sistema aguante hay que subir impuestos a quienes trabajan todo el año, el problema no es pedir menos presión fiscal, es admitir que el modelo no funciona. Y llamar “irresponsable” a quien señala esto es confundir causa y consecuencia: lo irresponsable es normalizar un sistema que castiga al que cumple, perpetúa la precariedad y luego se sorprende de que la natalidad caiga entre los que piensan.