Una ciudadana de Es Migjorn Gran, Magdalena Goñalons, que asistió al último pleno del municipio, este jueves, en calidad de asistente, fue expulsada del mismo. Es la segunda oportunidad en algo más de un año que esta ciudadana, que confiesa no ser afiliada al PSOE pero que en el pasado sí integró su lista municipal, debe abandonar la sala plenaria por decisión del equipo de gobierno que lidera Antónia Camps.
Según detalla la propia Goñalons, su desalojo devino después de que en el turno de ruegos y preguntas cuestionara al concejal de Urbanismo, Ramón Verdú, sobre la tala de árboles en el paseo marítimo de Sant Tomàs.
Este le habría comentado con anterioridad que dicho parón fue debido a que la empresa que hacía los trabajos en la zona había dado vacaciones a sus operarios, «cuando en realidad es porqué Costas les abrió un expediente por que no hicieron las cosas bien, y eso es lo que le dije a Verdú», tras lo que, prosigue Goñalons, «se puso a gritarme, fuera de sí y faltándome al respeto».
De inmediato, la alcaldesa «me insistió de mala manera que no tenía derecho a hablar y a la tercera vez que lo intenté, hizo que me echaran».
TalayotEstoy totalmente de acuerdo contigo. El problema, sin embargo, es que cuando su culos tocan los asientos, el respeto por los ciudadanos y por quienes con sus votos llegaron al poder desaparece por completo, reemplazado por una malsana sensación de poder. Preguntar no es el objetivo, y criticar aún menos. Es asombroso: esto sucede una y otra vez después de las elecciones! Mantén la boca cerrada y paga tus impuestos es el mantra.....