En el edificio del OAR, en Ciutadella, se completa este jueves el desalojo que, por seguridad, ha ordenado el Ayuntamiento del municipio de poniente, hasta que se subsanen las deficiencias más urgentes detectadas en el piso superior. El bar de la planta baja mantuvo la actividad hasta el miércoles y su personal inicia hoy un periodo de «vacaciones forzosas» hasta que mejore la situación. Los responsables del negocio confían poder reabrir en «tres o cuatro semanas».
La intervención en el inmueble de la Contramurada tendrá varias fases. La primera, urgente y a ejecutar con celeridad, es para sustituir las vigas deterioradas del segundo piso, afectadas por filtraciones de la cubierta. Esta actuación debería completarse en pocas semanas y permitiría reocupar el edificio con seguridad en un corto periodo de tiempo.
Luego, ya en verano y después de redactar un proyecto de rehabilitación integral, se hará una intervención a mayor escala, porque el edificio tiene una antigüedad y se hace necesario.
Emisora, bar y entidades
El director de COPE Balears, Xavier Bonet, apuntaba ayer que el personal de COPE Menorca lleva días trabajando «en remoto» desde fuera de los estudios de la Contramurada. Además, tertulias como la deportiva de los viernes, se graba en los estudios del Bisbat de Menorca.
En los próximos días, después de conversaciones mantenidas con la Diócesis, COPE ha llegado a un acuerdo para habilitar como estudio una sala de la parroquia de Sant Antoni Maria Claret. Desde allí los profesionales de la emisora podrán trabajar con normalidad. Se tendrá que ver si la estancia, allí, será por unas semanas o más prolongada, en función de las posibilidades de regreso al OAR. Esto no será hasta que se defina el proyecto para la rehabilitación integral del edificio.
Bonet admite que el origen de todas las deficiencias procede de la cubierta y de la falta de mantenimiento durante años. Esto, añadido al incremento de lluvias que se están registrando, ha agravado el problema.
Por otro lado, las entidades que tienen concedido un local por parte del Ayuntamiento, en el primer piso, tampoco podrán acceder mientras no se hagan las mejoras que garanticen la seguridad.
Este jueves, el último en cerrar ha sido el bar. Allí, Tomàs Ametller mantiene que en su local no hay deficiencias y que «la estructura está bien». De hecho, «el viernes entregaremos el informe de un arquitecto» que así lo corrobora y confía en que puedan retomar su actividad en un corto lapso de tiempo.
En el Ayuntamiento insisten en que el cierre se ha ordenado por seguridad y responsabilidad. El Consistorio es titular del 80 por ciento del edificio y cuenta con locales en el primer piso, que cede a entidades. Pese a esto, la intervención debe acordarse entre todos los propietarios. La primera fase para sustituir las vigas dañadas del último piso para garantizar la seguridad en la estructura, podrían arrancar en breve.
... y el obispado ha pedido los PERMISOS correspondientes para hacer eso? ... a cualquier ciudadano que pretendiese montar una emisora desde su casa le pondrían mil pegas...