Jorge Gutiérrez Berlinches (Murcia, 1972), periodista y profesor del Máster de Educación Emocional de la universidad online UNIR, promotor de la fundación «Dale una vuelta» aborda los retos que plantea la pornografía para las familias y la escuela.
Invitado por la Diócesis de Menorca, con motivo de la Semana del Matrimonio, este viernes (20 horas, Seminario de Ciutadella) y el sábado (10 horas, en la Casa de l’Església de Maó) intervendrá en dos conferencias-coloquio en las que desglosará estos retos y propondrá la organización de talleres formativo en los colegios.
¿Qué es y cómo surge la fundación «Dale una vuelta»?
— Nació hace diez años como respuesta a una necesidad: el aumento del consumo de pornografía por la facilidad de acceso, así como al anonimato y a la asequibilidad. Nos dedicamos a ayudar a quienes desean dejar esta conducta, muchas veces adictiva, a través de cursos, terapias y acompañamiento. También impartimos talleres y sesiones en centros educativos, dirigidos a adolescentes, padres y madres. Y buscamos concienciar, a través de campañas, sobre el impacto de este comportamiento.
¿Por qué la pornografía es un reto para familias y escuela?
— Constituye el principal problema de salud pública en la era digital. Es un reto para todos: familias, educadores, sanitarios, políticos, medios de comunicación, artistas, guionistas... El gran desafío es cómo afrontar la sexualización presente en tantos ámbitos de la vida. El primer paso es hablar, escuchar y ser un ejemplo atractivo para los menores.
¿Es un adicción y por qué se empieza a edades tempranas?
— Hoy no está definida como adicción, aunque muchos especialistas piensan que cumple los requisitos de una adicción comportamental. Es muy posible que en un futuro cercano sea catalogada como adicción. Lo primordial es ayudar en el sufrimiento objetivo o subjetivo de cada persona. Los menores son más propensos a estímulos gratificantes, su umbral de recompensa y de placer es más elevado que el de los adultos, y son víctimas perfectas para convertirse en futuros adictos. Por eso es muy importante actuar en cuanto se detectan los primeros consumos.
¿Toda la pornografía es siempre nociva y perjudicial?
— Cada uno debe responder con honestidad a esta pregunta. En mi experiencia, toda pornografía es problemática, y la violenta, especialmente problemática. Es decir, no hay un consumo ‘responsable’ o ‘saludable’ de porno, o una pornografía recomendable, ya que en sí mismo es un producto que instrumentaliza a la otra persona para la búsqueda de un placer personal, donde la intimidad, la conexión y la afectividad no existen. Las consecuencias no son inmediatas, pero provocan rupturas de pareja, insatisfacción sexual, conductas de riesgo, adicciones y aislamiento.
¿La considera una forma de prostitución?
— Las diferencias entre pornografía y prostitución son cada vez más difusas, ya que la oferta de sexo digital es gigantesca. Se puede hablar de una pornografía o una prostitución 2.0, donde todo es nuevo, accesible, virtual, pero a la vez real. Que haya o no contacto físico no es determinante para definir hoy día lo que es prostitución. Pornografía y prostitución se retroalimentan, son dos caras de la misma moneda.
¿Qué impactos y alteraciones provoca entre los menores?
— El problema es que no se ve como problema. Deja de ser un problema cuando se aborda con valentía y transparencia, con ganas de dejarse ayudar. El principal impacto es la insensibilidad hacia los demás, cosificar e instrumentalizar las relaciones. Además, puede haber problemas de salud sexual, salud mental y emocional. Es normal, por ejemplo, que quien busca evasión con la pornografía por ansiedad o depresión, consiga lo contrario, más ansiedad y depresión.
¿Cómo han de actuar los padres y los profesores?
— Siempre con actitud abierta, escuchando primero, con interés real. Y ver una oportunidad ante cualquier situación incómoda que se produzca en casa o en el aula. O sea, convertir las crisis en ocasiones para educar mejor. Hace falta estar más presente, con todos los sentidos despiertos para educar a través de pequeñas acciones, porque los riesgos y la precocidad en tantos ámbitos no hace más que crecer. Todo se adelanta, por tanto, adelántate tú.
Pedro Sánchez anuncia la prohibición de redes sociales a los menores de 16 años. ¿Cómo valora esta medida?
— Las redes sociales son una fuente de entretenimiento, pero también de socialización. Sus riesgos son evidentes, y en relación con la pornografía constituyen muchas veces su puerta de entrada. Pero debo manifestar que soy un poco escéptico con estas prohibiciones, en parte porque internet es por definición inseguro e inabarcable, y definir qué es una red social ya es todo un desafío. Por otro lado, la franja de edad de más consumo de redes sociales es la de los 25 a 35 años...
¿Qué es lo primordial?
— Lo importante con las redes sociales y los menores es una educación gradual, un acompañamiento y una regulación más amplia, con más matices, más allá de un cortar por lo sano, que puede ser una decisión más política que realista. Lo más importante del anunciado que ha hecho esta semana el presidente del Gobierno no es la ley en sí sino la concienciación ante un problema tan evidente.
Sr Jorge Gutierrez me hubiese gustado poder oir sus conferencias sobre este tema, pero primero me es imposible por estar muy ocupado por varios temas, segundo por desconocer dias horas y lugar de estas conferencias. Este tema es muy delicado y se presta a mucha disertacion. Los fotografos profesionales su gran mayoria conocemos este tema y sabemos cuando una fotografia tomada de un cuerpo desnudo es arte o es pornografia. Mucha gente se escandaliza cuando ve un desnudo integral y desconoce que esta fotografia es simplemente una fotografia totalmente artistica