Tres años después se repite la historia. El temporal con vientos del sur y el suroeste que ha azotado Menorca en los últimos días se ha cebado con las playas de Es Migjorn y ha provocado importantes destrozos en las pasarelas que permiten el acceso a Sant Tomàs, Sant Adeodat y Binigaus. Rampas y escaleras de madera han sido arrancadas por la fuerza del agua y está pendiente de revisar el estado de los pilares que sustentan la estructura.
El concejal de Turismo y Medio Ambiente, Antoni Borràs, explica que el Ayuntamiento de Es Migjorn solicitará en los próximos días una reunión urgente con el Consell de Menorca y los responsables de Costas, bien sea de la Comunidad Autónoma o del Estado, para que se puedan reparar las instalaciones antes del inicio de la temporada turística, que en esta urbanización se prevé a mediados de abril.
Las pasarelas que sufren los daños ya fueron objeto de una reparación tras el invierno de 2023. Este nuevo temporal ha dejado sin arena Sant Adeodat mientras que las olas, en el caso de Sant Tomàs, llegan hasta el fondo de la playa y está pendiente de evaluar si se ha visto afectada la torre de socorrismo. La Policía Local de Es Migjorn volverá este lunes a revisar la zona y llegará hasta Binigaus.
Cierre temporal del varadero
El mar ha arrastrado rocas y otros restos hasta el paseo marítimo, que deberá ser limpiado a conciencia, al igual que las playas del municipio. Antoni Borràs señala a este diario que se ha cerrado por seguridad el acceso al varadero de Sant Tomàs, que se utiliza en temporada por parte de particulares y empresas para botar embarcaciones.
El Ayuntamiento llevaba tres años pendiente de obtener el permiso de Costas para adecentar esta instalación. Contaba incluso con fondos europeos para hacerlo, pero ha tenido que renunciar a ellos por el retraso en las autorizaciones. Ahora se encuentra con que habrá que revisar el proyecto si la instalación ha sufrido nuevos daños por el oleaje y se ha quedado sin presupuesto para ejecutar los trabajos.
La arena, a merced del viento
«Con la pérdida de arena no podemos hacer nada, habrá que esperar a que el viento la vuelva a traer, pero queremos garantizar la accesibilidad a las playas para la temporada, que empieza en dos meses», explica Borràs. La superficie disponible de arena puede afectar, además, a los ingresos que recibe el consistorio por el canon de concesión de servicios de playa.
La previsión meteorológica para los próximos días obliga a mantener la costa sur de Menorca bajo vigilancia, ya que pueden reproducirse episodios de fuerte oleaje. Una vez superado este episodio, Es Migjorn pretende hacer una evaluación exhaustiva de los daños provocados para poder coordinar con el resto de administraciones su reparación.
Los temporales existían antes que las pasarelas. Quedan muy bonitas un día de anticiclón coincidiendo con las correspondientes fotos del alcalde de turno o el presidente de consell.