«Teníamos hora para un análisis y no nos lo han hecho. Nos podían haber avisado antes, porque hemos venido para nada». «El médico no está, supongo que hará huelga, y nos lo acaban de decir. Es una vergüenza que no nos hayan avisado antes. A una amiga mía sí que la han llamado para cancelarle la cita con el ginecólogo, pero la han avisado un cuarto de hora antes, cuando ya estaba entrando». Son algunas de las pocas quejas recogidas a las puertas de un centro de Atención Primaria durante la primera jornada de la huelga de médicos que, salvo sorpresa de última hora, se alargará toda la semana.
Sin embargo, a pesar de estas situaciones, cabe destacar que más del ochenta por ciento de los pacientes consultados por «Es Diari», tanto de la Primaria como hospitalaria, expusieron que sí se les atendió, aunque con ciertos retrasos en algunos casos.
La Conselleria de Salud informa de que, a falta de los datos definitivos, durante la jornada de este lunes se contabilizaron 310 cancelaciones en Menorca. Se trató de setenta consultas en los centros de Atención Primaria, catorce intervenciones quirúrgicas y 226 actividades ambulatorias (consultas, radiología y pruebas diagnósticas).
Alto seguimiento
El Sindicato Médico de Balears (Simebal) cuantifica en un 70 por ciento, de media, el seguimiento de la huelga por parte de los facultativos en la Isla. Sus responsables detallan que el grado de participación ha sido claramente superior en el Hospital Mateu Orfila (por encima del 80 por ciento), al de Atención Primaria.
En los centros de salud la repercusión ha sido «bastante pobre e inferior a la media
balear», expuso el delegado de Simebal en Menorca, Claudio Triay, quien detalló que la mitad de los médicos que podían hacer huelga (que no formaban parte de los servicios mínimos) ejercieron dicho derecho. Triay achacó parte de la falta de movilización en Atención Primaria al hecho de que los facultativos que trabajan en sus centros «no hacen guardias y, por tanto, no se ven directamente interpelados por uno de los principales puntos de conflicto de esta huelga».
A pesar de que el seguimiento no fue generalizado, en algunos centros de Atención Primaria se registraron colas y esperas de más de una hora. El portavoz de Simebal lo achacó no solo a los profesionales en huelga, sino al «efecto lunes. Sucede como en Urgencias, tras un fin de semana, hay mucha más afluencia». En este aspecto, cabe remarcar que la paciencia y, en algunos casos la comprensión, fueron la tónica general entre los pacientes de dicho servicio. «Estoy con ellos al cien por cien. Mi doctora tiene que atender a un paciente cada siete minutos y la pediatra de mi hija uno cada diez. Así es imposible. Van sobrecargados de faena y muy cansados», explicaba una usuaria tras ser atendida por el servicio de urgencias de la atención primaria.
En el Hospital Mateu Orfila el seguimiento de la primera jornada de la huelga de médicos –según los datos facilitados por Simebal– se situó «un poco por encima del 80 por ciento». Pero a pesar de la «alta incidencia» –en palabras de Triay– por parte de los facultativos de la atención hospitalaria, la mayoría de los ciudadanos que este lunes al mediodía entraban y salían por la puerta del ‘Mateu Orfila’ lo hacían con su cita atendida. En algún caso reportaban cierto retraso y alguna queja por la intranquilidad de alguna persona mayor sobre si sería atendida. «Tenía programada una colonoscopia y no ha habido ningún problema», expresaba una paciente, mientras otra detallaba que a su madre la llamaron «a la hora prevista para ponerle unas inyecciones en los ojos». En otro caso, un matrimonio de mediana edad acompañado de un joven exponía que, en un principio, les cancelaron la cita para su hijo. «Pero cuando les explicamos que está estudiando fuera y que se había quedado en la Isla expresamente para venir al médico, nos pudieron recolocar con otro médico».
La pareja, al igual que parte de los pacientes consultados, mostraba comprensión con los motivos que esgrimen los médicos para justificar la huelga. «No hay derecho. Lo que están haciendo con ellos no tiene nombre. Trabajan demasiadas horas. Parece que alguien quiere terminar con la sanidad pública para que nos pasemos a la privada. ¿Pero qué pasa con los que ya somos mayores y tampoco tenemos dinero para pagárnosla? He cotizado más de 40 años y he pagado todos mis impuestos y quiero que sirvan para que los médicos cobren lo que merecen y que contraten a más para que no tengan que trabajar tantas horas», reclamaba un paciente a las puertas del centro.
CiudadanaSimple respuesta, da igual que haga gente con su tiempo fuera de la jornada laboral. Respondo con pregunta, si esta gente (los médicos) se queman y además ya sabrmos qu6 son pocos para nuestra sanidad. Qué hacemos? De dónde sacamos peras del olmo? Inteligentemente yo Miraría por cuidadanoss como tBidntrabajadores esenciales, no sé yo,