El Ayuntamiento de Ciutadella ha decidido desistir de la aprobación definitiva de la nueva ordenanza fiscal reguladora de la tasa de basura. No le ha dado tiempo a dar respuesta a las alegaciones que se presentaron a la aprobación inicial del pasado mes de diciembre y tendrá que volver a iniciar la tramitación, si quiere que entre en vigor en 2027.
Las consecuencias son dos: los contribuyentes seguirán pagando lo mismo y el Consistorio deja de ingresar los casi un millón de euros de más que esperaba recaudar, justo en el año que se pone en marcha el nuevo contrato de recogida de basura, bastante más caro que el vigente.
En el informe económico que sustentaba la modificación de la ordenanza queda clara la previsión de ingresos de la nueva tasa de basura. Con el objetivo de cumplir con la obligación legal de que el cien por cien de los costes sean sufragados a través de las tasas, se había dibujado un escenario en que el Ayuntamiento iba a recaudar 3,82 millones de euros, lo que –según el cálculo de gastos de los distintos servicios de recogida y tratamiento– iba a permitir al Consistorio cumplir con la normativa.
Ninguna de esas previsiones se ha cumplido, como se refleja ya en los presupuestos municipales de 2026. Los ingresos se van a quedar en 2,87 millones (los mismos que en 2025) y los gastos se elevan hasta los 4,03 millones.
Incumplimiento de la ley de residuos
Un año más, como la inmensa mayoría de ayuntamientos de Balears, Ciutadella no va a poder cumplir con la ley de residuos, que desde abril de 2025 obliga al equilibrio entre los gastos y los ingresos. La idea de fuerza es que quien genera la basura es el que debe financiar el servicio.
Con el importe que se prevé recaudar en 2025 con la tasa vigente, el Ayuntamiento podrá cubrir algo más del 70 por ciento de unos costes que se han visto incrementados principalmente por el aumento de la aportación al Consorcio de Residuos y Energía de Menorca por las mejoras en el servicio de las deixalleries.
Más de la mitad de esos 4,03 millones de euros que cuesta al Consistorio sufragar la gestión de los residuos que se generan en el municipio corresponde al contrato de recogida de basura, que está en la última fase del proceso de licitación, ya con propuesta de adjudicación para una empresa y con previsión de que entre en vigor en abril.
En los presupuestos de este año figura una partida de 2,07 millones por este concepto, apenas 71.300 euros más que el año pasado. El motivo, según explica la concejal de Limpieza de la Vía Pública, Carla Gener, es que el año pasado, para poder iniciar el procedimiento de licitación, ya se incluyeron en las cuentas una previsión de medio año del coste del nuevo contrato, que presenta una serie de mejoras que lo va a encarecer considerablemente.
Un año de margen
Más allá de lo que ha quedado consignado en los presupuestos, lo cierto es que el Ayuntamiento fiaba a finales de año poder contar con ese casi millón de euros más de la nueva tasa de basura. Dos asociaciones y dos particulares presentaron alegaciones, algunas de ellas poniendo en duda el procedimiento.
Gener explicaba este martes que algunas de las alegaciones se quieren incluir y se hará a lo largo de este año, con el objetivo de tener, ya en 2027, «la mejor tasa de basura posible», sin descartar que se pueda acabar haciendo en base al número de empadronados.
Hay que tener en cuenta que la tasa de basura empieza a contar a partir del 1 de enero, por lo que si no se aprueba antes, ya no sirve para aplicarla durante el resto del año. Ahora el gobierno municipal tiene un año más para buscar la fórmula más apropiada.
No los estreseis que esto de trabajar y arreglar los problemas no va con ellos.