El centro polivalente de atención integral a personas con discapacidad física, cuya construcción está prevista en terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Ciutadella en el sector norte de Santa Rita, se llevará el grueso de la inversión sociosanitaria en Menorca para los próximos cuatro años, con un presupuesto de 9 millones de euros.
El Plan de Infraestructuras Sociosanitarias 2026-2030, para reforzar los servicios de atención en la Isla, fue presentado ayer por la consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia del Govern, Sandra Fernández, durante una visita al Centro de Día de Alaior, cuyo edificio ya está acabado y ahora espera mobiliario y equipamiento para ponerse en funcionamiento. Fernández estuvo acompañada por el gerente del Consorcio de Recursos Sociosanitarios y Asistenciales de Balears, Alejandro Mora; el presidente del Consell, Adolfo Vilafranca; la vicepresidenta y consellera de Bienestar Social, Carmen Reynés; y el alcalde de Alaior, José Luis Benejam.
El plan prevé dos nuevas infraestructuras con una inversión global de 9.620.000 euros, el centro integral para personas con discapacidad física y una vivienda supervisada, que se presupuesta en 620.000 euros.
Una demanda histórica
En cuanto al centro de atención a la discapacidad física, reivindicado desde 2017 por entidades y familias de la Isla, tendrá 50 plazas –40 polivalentes y 10 residenciales–, reunirá servicios como centro de día y rehabilitación especializada, además de ofrecer atención integral para personas con movilidad reducida, o aquellas con secuelas por haber sufrido un ictus o como consecuencia de enfermedades degenerativas.
El Consorcio Sociosanitario será el encargado de poner en marcha el concurso de ideas para el futuro centro, que con el espacio residencial evitará que algunos menorquines tengan que verse obligados a trasladarse a Mallorca, dependan de la atención domiciliaria o ingresen en una residencia geriátrica cuando por edad, no les correspondería.
Red pública
El plan supone la creación de 60 nuevas plazas, 10 en la vivienda supervisada y 50 en el centro de discapacidad física de Ciutadella, que sumadas a las 45 del Centro de Día, en la recta final para su apertura, suman 105.
La consellera Sandra Fernández destacó que «con este plan adaptamos la red pública a la realidad de Menorca e incorporamos recursos que permiten atender a cada persona según sus necesidades». El objetivo, añadió, es ofrecer continuidad asistencial y dar seguridad tanto a las personas usuarias como a sus familias. Por su parte, el presidente del Consell, Adolfo Vilafranca, subrayó el compromiso de su gobierno con la atención a los colectivos vulnerables. En este sentido recordó el reto del progresivo envejecimiento de la población y el aumento «desde hace años, de nuevos perfiles que requieren recursos que hoy no solo son insuficientes sino que tampoco se adaptan a la diversidad de la demanda existente».
Destacó que los proyectos presentados han sido consensuados con entidades y familias, «con los agentes que saben y conocen las necesidades». El plan estratégico, añadió, incluye proyectos largamente demandados, como el centro para la discapacidad física, y otros nuevos, como la vivienda supervisada, un modelo residencial «que fomentará la vida independiente» de sus usuarios.