La tramitación del esperado segundo enlace de interconexión eléctrica entre Menorca y Mallorca ha empezado a caminar y ya se conocen detalles del proyecto: el cable entrará por Son Blanc, concretamente en la zona de la Punta de Son Oleo, a pocos metros al sur del puerto exterior de Ciutadella, y transcurrirá por un trazado terrestre de 3,8 kilómetros para desembocar en una nueva subestación que se construirá en las cercanía del Lithica, frente al cementerio, a tocar de la ronda sur.
El proyecto, que tendrá un coste de 220 millones y tiene prevista su puesta en funcionamiento en el año 2030, ha sido presentado este viernes en la sede del Consell insular como un paso estratégico en el camino hacia la descarbonización de la economía.
Permitirá «reducir drásticamente las necesidades de funcionamiento de la generación térmica en la central de Maó» y una mayor penetración de los parques renovables, además de aportar mayor seguridad de suministro a la Isla, han explicado desde Red Eléctrica.
82 kilómetros de longitud
El nuevo enlace submarino tendrá una longitud de 82 kilómetros, 64,5 de ellos discurrirán por el lecho marino a una profundidad máxima de 146 metros. Los dos extremos del cable se ubicarán en las dos nuevas subestaciones previstas, una en Alcúdía (se denominará Sant Martí) y la otra en Ciutadella (bautizada como Lithica).
El trazado terrestre de Mallorca se extiende desde 13,7 kilómetros. Para el trazado terrestre de Menorca se ha optado por usar la zona de dominio de carreteras, aunque serán necesarios diversos procesos de expropiación.
La presentación del proyecto ha motivado el desplazamiento a Menorca de Beatriz Corredor, la presidenta de Redeia (el grupo de mayoría pública en el que está integrado Red Eléctrica) y el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, que han estado acompañados de las máximas autoridades de la Isla.
Baterías en Es Mercadal
Al concluir el acto, la comitiva se ha desplazado a la subestación de Es Mercadal, donde se están ultimando los trabajos de instalación del sistema de almacenamiento con un coste de 50 millones de euros.
Se prevé que las baterías empiecen a funcionar en modo de pruebas a finales de 2026, más tarde de lo anunciado inicialmente. Esta infraestructura de almacenamiento pionera en España debe aumentar la capacidad de interconexión del enlace actual, reduciendo las necesidades de generación en la central térmica, dar más salida a las renovables que se producen en Menorca y maximizar la seguridad del sistema para evitar apagones.
A buenas horas mangas verdes.... esteremos unos años con exceso de producción fotovoltaica en primavera, y serán MWh perdidos