Irán ha respondido al ataque lanzado por Estados Unidos e Israel con una lluvia de misiles dirigidos a los estados vecinos del golfo Pérsico. Durante la noche se han escuchado fuertes explosiones en ciudades tan importantes como Doha o Dubái. Desde el sábado se ha cerrado el espacio aéreo y miles de turistas se han visto atrapados. Entre ellos un grupo de diez ciudadanos de Baleares, cuatro menorquines y seis mallorquines, entre los que está el empresario de Ciutadella Juan Vilallonga.
En una conversación con Catalunya Ràdio, el menorquín ha relatado este domingo cómo ha tenido que pasar la noche en Dubái confinado junto a su familia en el baño de la habitación del hotel. La dirección del establecimiento ha recomendado a sus huéspedes que, al ser un rascacielos y ante el riesgo de impacto de alguno de los misiles, permanecieran alejados de las ventanas por si estallaban los cristales. Otros clientes han optado por dormir en el pasillo, mientras tienen prohibido salir a la calle.
«Ha sido una noche de locura», ha relatado Juan Vilallonga, «ayer por la tarde vimos pasar los cazas y ya escuchamos las explosiones cerca del Burj Khalifa», el edificio más alto del mundo y siempre abarrotado de turistas que ha sido desalojado por las autoridades. En sus teléfonos móviles han recibido la alerta de misiles y la orden de recluirse en los hoteles donde se alojan.
Sin vuelo de regreso
A consecuencia de esta situación se les ha cancelado el vuelo de regreso a España. El empresario menorquín ha explicado que, desde la embajada, se les ha instado a inscribirse en una lista para ver cuándo podrán ser repatriados, pero de momento no tienen más informaciones. «Estamos angustiados porque no sabemos cuándo podremos volver, si en un día o una semana», ha narrado, «Dubái es un gran centro económico y que pase algo así en el lugar más lujoso del mundo parecía impensable».
Este domingo se han vuelto a escuchar fuertes explosiones en Dubái y en la capital de Catar, Doha, por segundo día consecutivo, y Omán ha sido atacado por primera vez, todo ello a medida que se ampliaban los ataques de represalia contra los Estados vecinos del golfo Pérsico en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
El mayor centro turístico
Irán había dicho que atacaría las bases estadounidenses en la región, pero ha golpeado una serie de otros objetivos en ciudades del golfo Pérsico. Dubái es el mayor centro turístico y comercial de Oriente Medio y su aeropuerto es uno de los más transitados del mundo. Tanto su aeropuerto internacional como su emblemático hotel Burj Al Arab y la isla artificial Palm Jumeirah sufrieron daños.
Además, dos personas resultaron heridas después de que la metralla de los drones cayera sobre dos casas cuando fueron interceptados, según un comunicado de la oficina de medios de comunicación de Dubái.
Venceremos!!!!