En 2025, el sector ganadero de Menorca logró invertir la tendencia de las últimas dos décadas, con un notable incremento en el censo de vacas reproductoras. El año que recién dejamos atrás, la cabaña creció en 554 cabezas, alcanzando los 5.764 ejemplares, en un momento en que se cerraron tres fincas.
Salvo 2016, que supuso un paréntesis con un ligero incremento de 29 vacas lecheras, de 2008 a 2024 en las ganaderías de la Isla se había producido una reducción constante y progresiva del número de reses. De hecho, la pérdida de ejemplares ha sido prácticamente del 50 por ciento, entre las 10.049 hembras de más de 24 meses censadas en 2008 y las 5.764 de 2025. Cabe señalar que este dato es todavía provisional, a falta de que la Asociación Frisona Balear cierre la memoria correspondiente al último ejercicio, en unos meses.
El censo de lecheras ha ido menguando con los años. En 2014 constaban inscritas 8.054, número que se redujo hasta las 7.260 de 2018 y las 7.013 de 2020. Ese fue el año de la pandemia, crisis que se tradujo en una pérdida importante de 547 vacas en el recuento de 2021. Precisamente, es un número similar el que remonta ahora en el censo, con las 554 reproductoras que se sumaron en 2025.
Cifras absolutas
El año pasado se contabilizaron en Menorca 8.084 ejemplares, incluyendo reproductoras, hembras de recría y machos. Una cifra, por tanto, también superior a las 7.814 reses que había en 2024.
Por otro lado, se mantiene inalterable el dominio del sector ganadero menorquín en el conjunto del archipiélago balear. En 2025, del censo total de 9.740 ejemplares en Balears, 8.084 eran de Menorca, lo que representa el 82,9 por ciento. Un porcentaje que ha ido en aumento. Comparado con 2020, cuando había 12.338 cabezas en las islas y 9.909 en Menorca, era del 80,3 por ciento.
Factores
El presidente de Frisona Balear, Jaume Moll, considera que este cambio de tendencia en el censo viene motivado por varios factores. De algún modo «ha influido el Provilac [el Plan de Apoyo para la Viabilidad, Modernización, Promoción y Comercialización del Sector Lácteo], las subvenciones han ayudado a frenar» la tendencia a la baja, porque los ganaderos han tenido una medida compensatoria a la venta de la leche por debajo del precio de coste.
Esto ha animado a las fincas, para las cuales, por otro lado, como apunta el secretario de Frisona Balear, José Ramón de Olives, 2025 fue un buen año. «Llovió mucho, hubo buen pasto y forraje para despensa, y el payés pudo quedarse más terneros».
Con todo, Jaume Moll se muestra prudente, «habrá que ver como va 2026, a ver cómo respira el sector, si hay movimiento en los llocs, o si se siguen cerrando». Y en cuanto al Provilac, genera cierto temor, «si se mantienen las ayudas y no bajan, la gente luchará» por mantener la actividad, pero la subvención «cada vez más escasa, este año será irrisorio y solo unos pocos podrán obtenerlas» por las nuevas exigencias que se prevén por parte del Govern. «Empezaron con unas ayudas de 7 céntimos por litro, y este año serán 3,5 como máximo», añade Moll.
Las ganaderías deben hacer equilibrios a la hora de planificar su producción. De entrada, hay que hacer una previsión con más de dos años de antelación para aumentar el número de vacas productoras de leche, desde que se inseminan las madres hasta que los terneros que nacen alcanzan los 24 meses.
Vacas longevas
El manejo del ganado que se practica en Mallorca, más estabulado y con menor extensión de pastos, favorece la producción de leche. Tan es así que, según datos de Frisona Balear, la media diaria de leche que da una vaca alcanzó en 2025 los 30,43 litros.
En Menorca, el año pasado, una vaca producía, de media, una cantidad menor, 27,16 litros. Sin embargo, la esperanza de vida de los animales es el doble que en Mallorca.
A 31 de diciembre de 2024, el 69,1 por ciento de las reses de Menorca tenían hasta 4 años, y el 29,3 por ciento, casi una tercera parte, alcanzaban entre los 5 y los 10 años. Mientras, en la isla vecina el 84,5 por ciento son ejemplares de hasta 4 años, y apenas el 14,2 por ciento está en la franja de 5 a 10 años. En opinión del secretario de Frisona, José Ramón de Olives, esto es positivo para Menorca, pues supone un menor coste para las explotaciones tener que reponer vacas más a menudo. Todo es fruto del manejo, «aquí pastan mucho más, caminan más y, aunque dan un poco menos de leche, están más fuertes y sanas».
Censo vacas lecheras : año 1878 12.595 año 1987 11.394 se establecieron las cuotas lácteas para Menorca con un cupo 65 millones de kilos año 1990 13.855 año 2003 11.992 año 2008 10.049 en 2009 Kraft-Foods-Caserio traslado su fabricación a Bélgica compraba cuajada a 17 Llocs. ---------------------------en 2015 las cuotas lácteas se anularon ,quedando el mercado libre para poder aumentar. -----------------------------en 2022 la envasadora de leche Asturiana-Coinga cerro compraba 10/20 millones de kilos de leche. año 2025 5.764 Resulta significativo decir que decir que se ha remontado con 554 vacas más, cuando tenemos las industrias sin leche, queso, cuajada y carnes, como si fuese un acto positivo cuando la situación de la actividad ganadera desde hace mucho tiempo no puede producir lo que necesita el mercado de Menorca , carne con su crías, tampoco puede dedicarse a criar cerdos y debe vender las crías como lechonas, las ovejas para leche al mínimo y de producción de corderos al mínimo también, el engorde esta 55.000 pollos/año cuando tenemos granjas para 400.000 cerradas. Esta es la situación para que el Director General de Agricultura venga a hablar de vacas, cuando su obligación es hablar es toda la cabaña ganadera y mataderos de la isla , hoy en la ruina por su políticas partidistas socialcomunistas.