La Federació d’Associacions de Pares i Mares d’Alumnes de Menorca (Fapma) se opone frontalmente a la zona escolar única que se aplicará el próximo curso en Ciutadella y Maó (con la excepción de Sant Climent que quedará como zona diferenciada), y la reclama al Govern que la retire y elimine también el punto por hijos de antiguos alumnos.
La principal crítica es que este sistema beneficiará a los alumnos procedentes de familias con las rentas más altas, y perjudicará a los estudiantes de los hogares más humildes, afectando a la «equidad del sistema educativo», a la vez que «creará dinámicas competitivas entre centros y expulsará a alumnos de sus propios barrios sino quedan plazas en la escuela más próxima».
La Fapma asegura que las zonas escolares, cuando están adecuadamente diseñadas, garantizan el derecho del alumnado a acceder a una plaza en un centro cercano a su domicilio. De este modo, se evita que estudiantes de áreas más alejadas ocupen las plazas cuando la demanda supera la oferta. Según la federación, definir zonas excesivamente amplias neutraliza el criterio de proximidad, ya que todo el alumnado obtiene la misma puntuación con independencia de la distancia entre su domicilio o lugar de trabajo familiar y el centro escolar. Por ello, sostienen que unas zonas bien delimitadas favorecen la creación de redes de proximidad, promueven la igualdad de oportunidades y reducen la segregación, siempre que sean internamente heterogéneas y similares entre sí.
La federación advierte de que una libertad de elección sin regulación beneficiará principalmente a las familias con más recursos y mayores facilidades para desplazarse fuera de su entorno. A ello se sumaría el punto adicional por tener progenitores antiguos alumnos del centro, lo que, a su juicio, afectará a la equidad del sistema y «aumentará la segregación escolar».
También alertan de que obligar a muchos estudiantes a desplazarse fuera de su entorno cercano, dependiendo de un transporte público que no siempre está coordinado con los horarios escolares, puede repercutir negativamente en su rendimiento académico. La eliminación de las zonas actuales, aseguran, incrementará el número de alumnos en esta situación.
En su valoración, se trata de una normativa «disfrazada de libertad de elección» que, en la práctica, «se traducirá en dar más facilidades y oportunidades a los alumnos con rentas altas y en cambio más dificultades y expulsión de los alumnos más humildes».
Criticas por las formas
Asimismo, las asociaciones de las familias de los alumnos de Menorca también se han quejado de las formas con que se ha aprobado la normativa, recordando que el Consejo Escolar de Mallorca ya ha votado en contra de esta medida, mientras que en el de Menorca estaba previsto tratarlo en este mes de marzo. En este sentido, lamentan que «una vez más, no se está atendiendo a lo que expresan los consejos escolares, e incluso se adoptan decisiones antes de que estos órganos consultivos se hayan pronunciado formalmente».
No estoy de acuerdo con esta norma, pero no es cierto lo que dicen, a quién beneficia está norma, es al que recibe ayuda, al que tiene la rente baja, al que tiene hermanos, porque le dan más puntos, el que sale perjudicado es el hijo único que no recibe ayuda porque sus padres no trabajan en negro, estos no tienen ningún punto y los mandarán al otro extremo de la ciudad.