El presidente del Consell, Adolfo Vilafranca, ha protagonizado la presentación de Menorca como destino en el estand de las Illes Balears en la ITB de Berlín. Vilafranca explicó que Menorca ha optado por «un modelo propio basado en la sostenibilidad que hoy es ejemplo a seguir a nivel internacional».
Al respecto, el también presidente de la Fundació Foment del Turisme de Menorca dijo que la Isla «se está convirtiendo en un santuario del arte y la creatividad, un lugar donde el visitante no solo contempla, sino que participa, se inspira y conecta con la esencia del territorio».
Más conexiones
Por su parte, la directora de la Fundació Foment del Turisme de Menorca, Begoña Mercadal, comentó «el importante avance» de la puesta en marcha de las conexiones aéreas con Alemania, que arrancan este mes de marzo con Dusseldorf, siguen en abril con Munich, Hannover y Frankfurt y, en mayo, con Colonia y Stuttgart.
En ese marco, Consell y Fundació enfocan los más de 40 eventos confirmados dentro del programa del Opening 2026 «tanto a los visitantes como a los propios residentes para que sean conscientes de una forma más profunda de la importante oferta que tienen a su disposición», añaden desde el Consell.
Tres de los eventos que por el momento más interés han despertado son los conciertos del guitarrista Yerai Cortés, que actuará en el Teatre Principal de Maó el 7 de abril a modo de inauguración del Opening 2026, el pianista David Gómez y su propuesta «1 piano & 200 velas», en el Centre Patrimoni Marítim Thalassa en Es Castell el 16 de abril y la artista polifacética Maika Mokovski, que cerrará el Opening 2026 el 24 de abril en el Teatre des Born, en Ciutadella.
Es interesante ver cómo ha cambiado la estrategia de marketing y cómo todavía no les importa que tengamos turistas de sobra en verano. ¡Menorca está llena! Hace 10 años, usaban imágenes de playas vacías y pueblos tranquilos e idílicos. Ni siquiera los turistas se creen sus mentiras, así que, en su constante desesperación por mantener los hoteles llenos y a las grandes empresas enriquecidas, promocionan nuestra isla como un centro de arte y cultura. La mayoría de los artistas menorquines tampoco pueden permitirse vivir aquí, y la mayoría de las nuevas galerías de arte en Maó pertenecen a entidades o inversores extranjeros, así que no es más que una gran ilusión de marketing.