Siempre que se habla del concepto de presión humana viene a la cabeza la temporada alta, cuando resulta más evidente; pero los datos del año 2025 cerrado que ayer publicó el Institut d’Estadística de Balears (Ibestat) llaman también a la reflexión sobre lo que está ocurriendo en invierno. El pasado mes de diciembre –al que se refieren los últimas cifras disponibles– ha dejado un registro histórico. Por primera vez, en el mes de menor presencia de personas en la Isla, no ha habido ningún día en el que el cálculo de individuos sobre el territorio descienda de la barrera de los 100.000.
La evolución del Índice de Presión Humana en lo más bajo de la temporada baja –valga esta vez la redundancia– ha sido en los últimos años muy llamativa, sobre todo a raíz de la pandemia, que sigue marcando un antes y un después, no solo en el recuerdo reciente colectivo, sino también en multitud de estadísticas como la del registro de personas que, entre residentes y visitantes, coinciden diariamente en la Isla. El día con menos gente sobre el territorio en el último mes del año pasado fue el 22 de diciembre, con 100.242, son 1.138 más que en el año anterior y –ahí viene el dato más llamativo– 8.811 más que en 2016, un incremento del 9,6 por ciento en el transcurso de una década.
Otra manera de describir este incremento para que resulte quizá más comprensible. En apenas diez años el volumen de individuos que están en la Isla –obviamente la mayoría residentes–, en el momento de menor presión humana del año ha aumentado en una cantidad equivalente al número de empadronados de una población como Es Castell. Comparando con un año no tan remoto, pongamos 2019, se observa como el número de personas en el día menos concurrido del invierno ha crecido en 5.212, un 5,5 por ciento. Y la tendencia no se está ralentizando, sino que en el último se año se ha pronunciado todavía más.
Indicadores
A este incremento de la presión humana invernal ha contribuido principalmente el repunte de personas que han fijado su residencia en la Isla, los inmigrantes, pero también despuntan algunos indicadores que hacen pensar que el turismo invernal y la presencia de trabajadores llegados temporalmente de la Península, como mano de obra más o menos cualificada, son fenómenos en auge.
Hasta aquíHi ha que destacar que després de 8 anys d'esquerra extrema i extrema esquerra al Consell i molt especialment 8 al GOVERN CENTRAL ara vos deixondiu amb açò de sa masificació en general i turística en particular, quan no heu fet res en tants anys per aturar-la.