El tramo de la calle Infanta de Maó más cercano al centro de la ciudad se ha convertido en las últimas dos semanas en un hervidero de obras. Hasta tres casas se reforman al mismo tiempo, a pocos metros de distancia y algunos vecinos aseguran que en breve comenzará una cuarta también muy cerca. Esto se suma, algo más arriba, a la rehabilitación de la antigua discoteca Sí.
Algunos vecinos se han dirigido a este diario para comentar las molestias que acarrea la coincidencia de tanto trajín de obreros en tan pocos metros y al mismo tiempo. El paso por las aceras se ha complicado, a pesar de la adopción de pasos alternativos señalizados. A esto se le suma el ruido constante y la imposibilidad de disponer de espacios de aparcamiento, ahora ocupados por la logística de estas reformas. «Hasta tres cubas de recogida de restos de obra han coincidido», apunta una residente de la misma calle que lamenta esta coincidencia.
por lo menos podrían respetar el paso para peatones, veo muchos días una furgoneta de los trabajadores aparcada justo donde está ese paso de peatones haciendo peligroso andar por la zona