La perseverancia de Antonio Aragón, un ciudadano de Maó, le ha valido para recuperar el importe de una práctica abusiva protagonizado por la aerolínea Vueling, la única compañía que opera la ruta con Barcelona en la temporada invernal, relacionada con su política en las tarifas de equipaje. El cobro de una pequeña maleta adicional en un vuelo de regreso a la isla, desde Barcelona, por partida doble el pasado noviembre ha revelado una situación injusta que ha sido admitida, finalmente, por Vueling.
La compañía le obligó a pagar por un equipaje extra en cabina para los dos pasajeros incluidos en la misma reserva, padre e hija, cuando solo pretendía contratarlo para uno de ellos y poder trasladar así un bulto adicional en cabina.
Fue al sacar las tarjetas de embarque de la reserva conjunta, cuando Antonio Aragón intentó añadir el pago extra para una bolsa adicional en el vuelo de la ciudad condal a la Isla a finales de noviembre. Sin embargo, el sistema no se lo permitió y tuvo que abonar el equipaje extra en cabina para toda la reserva. El coste de los dos bultos supuso un desembolso de 82 euros, cuando debería haber sido 41 porque solo hicieron uso de una bolsa adicional.
Han tenido que transcurrir casi cuatro meses desde entonces, hasta que la aerolínea notificó esta semana pasada al pasajero mahonés la devolución del importe que le había obligado a pagar de más, pese a que no había hecho uso del servicio.
El usuario mahonés, en este caso, ha contado con el apoyo determinante del área de Consumo del Govern después de su insistencia con sucesivos requerimientos. Relata que a su regreso a la Isla inició la reclamación ante Vueling «pero apenas me hicieron caso», por lo que recurrió a la Dirección General de Prestaciones, Farmacia y Consumo del Govern. El organismo balear requirió a la compañía sobre la trazabilidad del proceso de compra en la App «pero contestaban con un copia y pega que las tarifas estaban aprobadas por el organismo pertinente». Consumo insistió de nuevo en que ese no era ahora el caso, «si no que la App no deja discriminar qué tipo de equipaje puede llevar cada pasajero en una reserva conjunta», aunque se haga después de haberla comprado.
Vueling ha acabado teniendo que reconocer, explica Aragón, que, efectivamente, era cierta la imposibilidad de elección para contratar el equipaje parcial de la reserva, por lo que ha procedido a la devolución de los 41 euros por el bulto adicional al admitir que era un servicio que no se había utilizado.
«Es fácil imaginar los ingresos extra que puede haber obtenido la compañía con este atropello inadmisible», señala el afectado puesto que muchas personas desisten de mantener la reclamación tras la primera negativa por el tiempo y la paciencia que han de invertir.
En el caso de que la contratación de un bulto adicional para cabina se haga en el mismo momento en el que se realiza la reserva sucede igual, explica Antonio Aragón, «la aplicación de Vueling no permite discriminar aunque, al hacerlo en ese momento, el coste es sensiblemente inferior puesto que cobran en torno a los 14 euros por bulto».
Sr. Antonio Aragon, em trec el barret. Gràcies de plantar cara a aquesta empresa. Aquestes empreses són com monopolis i es porten com gangsters. Fan el que volen. Tots ens beneficiem del seu coratge i de la seva persistència. Gràcies de nou.